A diez a帽os de la muerte de Sandro

Roberto S谩nchez, su nombre real, falleci贸 el 4 de enero de 2010 debido a un shock s茅ptico que impact贸 de manera contundente en todo su organismo. Le茅 m谩s, en la nota.

Luch贸 hasta el 煤ltimo suspiro, no cej贸 nunca, con el pu帽o cerrado, el sentimiento a flor de piel, a sabiendas de que se trataba de un聽objetivo extraordinario: triple trasplante, pulmones y coraz贸n. Batall贸, resisti贸, no se dio por vencido; contenido en todo momento por la mujer que lo acompa帽贸, lo cuid贸 y lo contuvo en la 煤ltima etapa de su vida: Olga Garaventa.

El adi贸s de Roberto S谩nchez, el mundialmente famoso Sandro de Am茅rica, se produjo un d铆a como hoy pero de hace, precisamente, 10 a帽os. No pudo superar, en definitiva, la sepsis generalizada y su muerte acaeci贸 en el Hospital Italiano de la ciudad de Mendoza, debido a un shock s茅ptico que impact贸 de manera contundente en todo su organismo.

Hab铆a sobrellevado cinco intervenciones luego del trasplante y su lucha聽f茅rrea, constante y desigual se extendi贸, en el citado nosocomio, durante 45 d铆as.

Su fallecimiento qued贸 registrado el 4 de enero de聽2010 a las 20.40. Fue velado en el Sal贸n de los Pasos Perdidos del Congreso de la Naci贸n y el traslado de su cuerpo a un cementerio聽privado de Lonch Champs estuvo acompa帽ado por miles de personas.

Hoy en el castillo (estudio de grabaci贸n del 铆dolo) se realizar谩n聽visitas guiadas y diversos shows, a modo de tributo. Sandro constituy贸 una 茅poca de oro de la canci贸n popular y su emblem谩tico estilo, emanado de las fuentes del rock internacional -l茅ase Elvis Presley molde贸 una performance 煤nica e intransferible.

Sus 煤ltimos espect谩culos en el Gran Rex -bata roja mediante y ayudado por un respirador artificial- “El hombre de la rosa” (2001) y “La profec铆a” (2004), brindaron testimonio de un legado art铆stico que se tradujo en shows, pel铆culas, recitales y espect谩culos en los centros m谩s exigentes de Am茅rica Latina y Estados Unidos. Una personalidad que se propuso conquistar y lo logr贸: Sandro sigue聽presente y m谩s vigente que nunca.

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