La opini贸n de Luis Ventura: Zaira y Wanda Nara, como Ca铆n y Abel
TE LO DICE 脡L. Aunque son muy distintas, las hermanas representan dos caras de una misma historia familiar marcada por la exposici贸n y el esc谩ndalo.聽
Iguales pero tambi茅n diferentes, muy diferentes o bastante parecidas. As铆 fueron y son en los relatos novelados de la Biblia, los hermanos Ca铆n y Abel, o si prefer铆s el malo y el bueno. O quiz谩s el verdugo y la v铆ctima seg煤n los analistas y psic贸logos universales. En realidad e hilando fino, tambi茅n se podr铆an visualizar con el derrotero medi谩tico de las hermanas Wanda y Zaira Nara. Las de la televisi贸n, los titulares rimbombantes, las tapas de revistas y diarios, y la de los esc谩ndalos m谩s gigantescos y tambi茅n los que mantienen en vilo a la gente y a los medios.聽
La pionera y la que traz贸 el camino de sus vidas y sus carreras fue y es Wanda. Sin dudas la m谩s popular, la que habla en el idioma de los barrios, la que va siempre con el acelerador a fondo, sin importarle quien se plante enfrente. En la jerga tribuna ser铆a definida como 鈥渓a popu鈥. La fina, la glamorosa, la estratega, la silenciosa y la que siempre sale bien parada aunque le toque bailar en el barro es Zaira. La 鈥淔if铆鈥, el d铆a y la noche, entre dos hermanas que llevan el mismo apellido y que surgieron de la familia que fueron esbozando.聽
De menor a mayor, Nora Colosimo y Andr茅s Nara, para armar una familia que no dista mucho de aquella hist贸rica y desopilante serie televisiva y mundial 鈥淟a familia Adams鈥. Porque los Nara pueden transitar risue帽amente de la comedia de sus acciones a las tragedias cotidianas de personajes que no dejan de sacudir y aprisionar las atenciones de la gente que las ama y las odia en un mismo movimiento.聽
A la hora del esc谩ndalo evidente y explosivo, es Wanda la que se anima a hablar de mujeres zorras, dar nombres y apellidos de parejas infieles, de juntarse con personajes siniestros y carcelarios, como tambi茅n asumir con coraje y llanto un diagn贸stico publicado en los medios de la temida leucemia y contar c贸mo le tuvo que explicar a su familia el asumir una enfermedad lacerante como el c谩ncer con el coraje que lo hizo y hace.
En cambio Zaira es la bella recatada que se form贸 en la escuela del glorioso y epop茅yico Pancho Dotto que le ense帽贸 los secretos de c贸mo caminar en espacios tan voraces como la tele, las fiestas glamorosas, los desfiles, las producciones ambiciosas y las fieras de la jungla. La morocha, a diferencia de la rubia, es silenciosa, pensante, cauta, h谩bil declarante como para caminar por el fuego y las brasas ardientes sin quemarse.
Tanto Wanda como Zaira pueden ser indistintamente Ca铆n y Abel, como en la Biblia, siendo buenas o malas, piadosas como agraviantes, escandalosas como recatadas, sonsas como despiadadas porque as铆 son las Nara, con las miradas y las gu铆as de sus padres, Nora y Andr茅s que cuando aparecen estalla el mundo pero siempre para cobijar, apuntalar y orquestar los mejores recursos para sus hijas, que triunfan y se golpean naturalmente sin dejar un segundo el centro de la escena 隆Te lo digo yo!
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