FARÃNDULA

La opinión de Luis Ventura: el entorno tan temido de Charly García

TE LO DICE ÉL. Los amigos del gran cantante que lamentan estar "cancelados" actualmente para entrar en contacto con él, apuntan a su pareja, que lo cuida pero también lo estaría aislando.

@LuisVenturaSoy

Los entornos de las grandes figuras del espectáculo -como así también las deportivas- aparecen y regresan siempre, como las manchas de humedad en las paredes, por más tratamientos antihongos y filtraciones que se improvisen. Aunque se esmeren en controlarlos y planifiquen las formas maniatarlos. Por eso, el entorno que hoy nos ocupa es el de Charly García, el eterno.

¡Cuánto se escribió y dijo del Rey de todos los Excesos como también del Rock y los arrebatos intempestivos! Porque Charly es de esos personajes a los que cuesta controlar como ya lo hemos visto con Diego Maradona, el Potro Rodrigo y el mismísimo Chano Charpentier, Pablo Lescano o el indomable Pity Alvarez.

 

Los entornos no tienen perfiles infalibles de funcionamiento, porque pueden ser familiares, laborales, de adicciones o de amistades. Y cuando las "manchas de humedad" se empiezan a apoderar de las paredes y los techos es cuando empiezan a preocupar y a extenderse en los espacios de ese ídolo popular que no siempre tiene en claro las cosas que le hacen bien y las que le hacen mal.

Porque en el medio hay mucho dinero y muchos negocios dando vueltas. Los intereses inesperados, las traiciones y los manejos encubiertos se ponen al día todo el tiempo. Y ahí es cuando surge el sistema y el síndrome de Tupac Amarú, en los que el ídolo amado y admirado se convierte en un barrilete que, de acuerdo al lugar de donde venga el viento, vuela para aquí o para allá, sin importar si ayuda o lastima.

Mecha Iñigo, la señalada.

Porque están los entornos que perjudican, los que solo van a los números sin importar las consecuencias, los que maniatan, los que sofocan, los que castran, y todo tipo de características que no siempre suman y la mayoría de las veces restan.

Entonces el protagonista sigue siendo el gran Charly que no puede usar solo su celular, que no se puede juntar con sus amigos de música y andanzas como Fabiana Cantilo y Juanse, que patalean porque no lo pueden ver o porque Nacha Guevara bate el parche diciendo que el gustaba más el Charly drogón, porque estaba más inspirado artísticamente y porque también se animaba a lanzarse al vacío desde un noveno piso, para terminar en una reducida pileta que ponía en riesgo su vida.

Todos los caminos y las quejas se dirigen a Mercedes Iñigo, la novia del cantautor que lo cuida, pero también lo limita después de años de drogas y excesos. También es señalada como el "entorno castrador". El show de los entornos sube de nuevo a escena y en este caso el foco está en Charly García. Te lo digo yo.

L.V

 

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