Nacho Quir贸s, el gallego m谩s porte帽o

Nacido en Vigo, Espa帽a, pero tempranamente adoptado por Buenos Aires, Ignacio Quir贸s se convirti贸 en uno de los int茅rpretes m谩s d煤ctiles de su generaci贸n.聽

@RFilighera

Naci贸 en la ciudad de Vigo, provincia de Pontevedra, Galicia, Espa帽a, el 4 de junio de 1931 y fue bautizado como Jos茅 Ignacio Francisco Javier Rodr铆guez Mel茅ndez y posteriormente conocido, en la escena argentina, como Ignacio Quir贸s, apodado Nacho. Fue un actor de grandes recursos histri贸nicos, de permanente b煤squeda en la exploraci贸n de nuevos caminos y de notable expresi贸n en la interpretaci贸n de un texto.

Con tan s贸lo 5 a帽os, en 1936 fue tra铆do por su padre a Buenos Aires, Jes煤s Ignacio Rodrigo Quir贸s, un ingeniero civil que trataba de alejarse de todos los horrores que iba dejar la Guerra Civil Espa帽ola.

As铆 dadas las cosas, inici贸 en Buenos Aires sus estudios primarios, luego el secundario, y se inscribi贸 posteriormente en la Facultad de Abogac铆a, vocaci贸n que quedar铆a a mitad de camino. Entonces, a instancias del escritor Enrique Borr谩s, se vincul贸 con un elenco que ofrec铆a representaciones en la Facultad de Arquitectura, donde comenz贸 a actuar, principalmente en papeles secundarios.

Tiempos despu茅s, va a conocer a Marcelo Lavalle, director del Instituto de Arte Moderno, donde Nacho pone en evidencia su inter茅s en el abordaje de papeles dram谩ticos. Tendr谩, entonces, la posibilidad de participar en dos cl谩sicos fundamentales: 鈥淟as brujas de Salem鈥, de Arthur Miller, y 鈥淐al铆gula鈥, de Albert Camus. A帽os despu茅s har谩 efectivo su ingreso a la compa帽铆a de la emblem谩tica actriz Delia Garc茅s, en donde formar谩 parte del elenco de 鈥淣o es cordero, es cordera鈥, de William Shakespeare; 鈥淟iving room鈥, de Graham Greene, y 鈥淓l l铆mite鈥, de Alberto de Zaval铆a.

Art铆sticamente hablando, en cuanto a oficio y experiencias, su carrera va tener un impulso importante a partir de 1955, en el teatro Presidente Alvear, 谩mbito en donde confirmar谩 la presencia de su fina ductilidad. Sus actuaciones continuaron en 鈥淜een鈥, 鈥淟as picard铆as de Scapin鈥, representada en el teatro al aire libre de Caminito, en el barrio de La Boca; 鈥淥ndina鈥, 鈥淓l l铆mite鈥 y 鈥淒os en el sube y baja鈥, pieza cuyo 茅xito tuvo especial resonancia en su carrera. Asimismo, en 1966 fue uno de los actores convocados para participar en la Comedia Nacional y trabaj贸 en otro gran cl谩sico como lo es 鈥淓l jard铆n de los cerezos鈥, de Ant贸n Chejov, en una puesta de Jorge Petraglia y en donde volvi贸 a tener un reconocimiento puntual de la cr铆tica especializada.

Porte de gal谩n, en esta foto de 1961. (Archivo Diario Cr贸nica)

Y as铆 dadas las cosas, el panorama laboral de Nacho va dejando una especial huella de gran responsabilidad profesional. En 1968 se incorpor贸 a la compa帽铆a de Manuel de Sabattini y particip贸, adem谩s, en otras propuestas como 鈥淟a decente鈥, de Miguel Mihura, junto a Mar铆a Concepci贸n C茅sar y Olinda Boz谩n y su gran esp铆ritu de inconformista le permiti贸, por otra parte, recorrer espect谩culos de la jerarqu铆a de 鈥淐rist贸bal Col贸n鈥, de Niko Kazantzakis, y 鈥淢arat Sade鈥, de Peter Weiss. A su vez, indag贸 en las ra铆ces de nuestra identidad por medio de su participaci贸n en la emblem谩tica pieza de Alberto Vacarezza: 鈥淭u cuna fue un conventillo鈥.

A todo esto, la televisi贸n se va a presentar como otro de sus principales 谩mbitos de expresi贸n, ya que en los a帽os 鈥60 intervino en varios teleteatros, siendo pareja en la ficci贸n de Mar铆a Aurelia Bisutti y de otras grandes actrices del momento. Precisamente, una d茅cada despu茅s, por Canal 9, pondr谩 su destacado aporte en el ciclo de Osvaldo 鈥淐hacho鈥 Drag煤n, 鈥淗istorias inquietantes鈥, coprotagonizando varios cap铆tulos junto a Irma Roy. En 1978 reemplaz贸 a Jos茅 Slavin en el rol del inspector Baigorria, uno de los ciclos policiales de mayor jerarqu铆a de nuestras pantallas y que se llam贸 鈥淒ivisi贸n Homicidios鈥.

All铆 Nacho puso su impronta para dar vida a un especial detective que ten铆a que lidiar con aquellos casos en los que deb铆a recurrir a su mejor p谩tina de olfato e intuici贸n. Tambi茅n tuvo una actuaci贸n de gran brillo en 鈥淢alevo鈥, aquel inolvidable teleteatro de Abel Santa Cruz que protagonizaba otro grande nuestras pantallas: Rodolfo Beb谩n. Y m谩s hacia el 煤ltimo tramo de su trayectoria, su participaci贸n en ficciones como 鈥淓l infiel鈥, 鈥淕recia鈥, 鈥淐osechar谩s tu siembra鈥, 鈥淐omo pan caliente鈥 destacaron su esp铆ritu renovador para una televisi贸n con nuevos c贸digos, pero siempre enmarcada dentro de sus perfiles insoslayables: buen gusto y sensibilidad.

En tanto, el cine fue otro de los medios de comunicaci贸n en donde Quir贸s expuso todo su sensible caudal de talento, habida cuenta de que ostentaba una imagen fotog茅nica de particular relieve. Hizo su debut en el recordado filme 鈥淐inco gallinas y el cielo鈥, de Rub茅n Cavallotti, y luego se dieron cita otros grandes desaf铆os como 鈥淓l jefe鈥, de Fernando Ayala, en la que participaron figuras de la talla de Alberto de Mendoza, Leonardo Favio y Graciela Borges. Otros t铆tulos fueron: 鈥淓n la ardiente oscuridad鈥, de Daniel Tinayre, con Mirtha Legrand; 鈥淟os guerrilleros鈥 y 鈥淣adie oy贸 gritar a Cecilio Fuentes鈥. Como p谩rrafo aparte, hay que citar su interpretaci贸n de Manuel Belgrano en el filme 鈥淏ajo el signo de la patria鈥 y tambi茅n su aporte dram谩tico en 鈥淐omedia rota鈥, de Oscar Barney Finn, trabajo en el que comparti贸 personajes protag贸nicos junto a Julia von Grolman y Gianni Lunadei. Otros t铆tulos que han dado muestra de su capacidad en el desarrollo de diferentes personajes y situaciones fueron: 鈥淟a mala vida鈥, 鈥淟a Difunta Correa鈥, 鈥淪eis pasajes al infierno鈥, 鈥淟as colegialas鈥, 鈥淎tracci贸n peculiar鈥, 鈥淪iempre es dif铆cil volver a casa鈥, 鈥淐ontragolpe鈥 y 鈥淓l c贸ndor de oro鈥.

En la d茅cada del 60, brill贸 en el cine. (Archivo Diario Cr贸nica)

El alto sentido de responsabilidad profesional fue, sin duda, otro de los rasgos m谩s caracterizados de Quir贸s. Cuando muri贸 su primera esposa, con quien mantuvo una relaci贸n afectiva que lo marc贸 de por vida, cumpli贸 ese mismo d铆a con todas las obligaciones profesionales de teatro y televisi贸n que ten铆a en esa jornada.

En lo que hace a sus perfiles art铆sticos, Nacho daba cuenta de una modalidad de voz impecable, su dicci贸n era sencillamente perfecta, circunstancia que lo erig铆a en un int茅rprete cl谩sico en su expresi贸n pero sumamente moderno, a la vez, para el abordaje de dos medios parecidos pero tambi茅n diferentes como lo son, en definitiva, el teatro y la televisi贸n. Su estilo interpretativo, en tanto, era medido, cauto y eficaz para el desarrollo de cada uno de los personajes que deb铆a asumir.

Muri贸 a los 68 a帽os, como consecuencia de una larga enfermedad, el 12 de diciembre de 1999, quedando trunca una trayectoria que ten铆a a煤n mucho por dar, desde su propia experiencia como actor y tambi茅n en la direcci贸n. Quien escribe estas l铆neas tiene muy presente las numerosas charlas mantenidas, caf茅 mediante, con el actor, y en las que siempre manifestaba, al final de la nota, su generoso agradecimiento.

Un int茅rprete de raza, en definitiva, que nos regal贸 momentos de gran entretenimiento y jerarqu铆a en la historia grande del espect谩culo argentino.

Vocaci贸n de cura que no se concret贸

Durante el desarrollo de una entrevista que le realiz贸 la colega Susana Rocassalvo, Ignacio Quir贸s admiti贸 que durante su infancia hab铆a querido ser cura, estudiando, en consecuencia, durante algunos a帽os como seminarista, aunque dicha vocaci贸n qued贸 en el camino ya que sus padres no le permitieron, luego, desarrollarla. 鈥Ya desde chico fui muy m铆stico y en esa 茅poca, en que no pod铆a ver a mis padres todos los d铆as, los curas me dieron contenci贸n y me ayudaron a vivir en la faz humana y educativa. Recuerdo al padre Spadavecchia como un gran l铆der que nos aport贸 solidarios valores鈥.

Tambi茅n hubo espinas en el camino

En octubre de 1998, luego de tres a帽os de inactividad profesional, Ignacio Quir贸s regresaba, en gira por el interior del pa铆s, con la obra 鈥淐uando florece el coraz贸n鈥, del autor ruso Alexei Arbuzob y con la direcci贸n de Carlos Luzietti, oportunidad en que comparti贸 escenario con Beatriz Taibo.

Se le pregunt贸, en ese momento, qu茅 panorama ofrec铆a la televisi贸n por aquel entonces, a lo que respondi贸: 鈥淓l panorama es decididamente negro. A modo de ejemplo, te puedo decir que hace poco tiempo me llamaron para un teleteatro y me ofrecieron cinco guita. Les respond铆 que no, aclar谩ndole antes lo que cre铆a que me correspond铆a ganar. Me contestaron afirmativamente y hasta el d铆a de hoy sigo esperando el llamado鈥.

Y agreg贸: 鈥淧ara la gente de mi edad, este es el cuadro de situaci贸n, en cambio los actores j贸venes, por sus l贸gicas ambiciones, trabajan m谩s barato. Yo tengo mi trayectoria de muchos a帽os en el ambiente y, por lo tanto, me cotizo como debo鈥.

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