FARÁNDULA

Ivana Figueiras fue denunciada por amenazar a la novia de su ex: "Mala madre, asco de persona"...

La actual pareja de Tomás Guarracino la llevó a la justicia por hostigamiento y violencia verbal. Mensajes y audios quedaron en el expediente. Más detalles en la nota.

Ivana Figueiras quedó en el centro de una tormenta judicial. Tras los conflictos con Chechu Bonelli, exmujer de su novio Darío Cvitanich, el problema viene de otro frente. Una denuncia formal presentada por Natalie Stal, actual pareja de Tomás Guarracino (ex de Ivana), expone una trama familiar atravesada por insultos, amenazas y violencia verbal. El conflicto llegó al Juzgado de Familia N°2 de Tigre. La empresaria, que tiene una hija en común con Guarracino, enfrenta acusaciones graves que involucran a menores. La denunciante pidió medidas urgentes de protección, argumentando que el acoso afecta su vida y la del entorno ensamblado que comparte con el modelo y sus respectivas hijas.

Las declaraciones se conocieron en "SQP" (América TV), el ciclo de Yanina Latorre. Según la exposición judicial, Figueiras habría dirigido insultos y amenazas tanto en privado como delante de las chicas. Entre los mensajes incorporados al expediente aparecen frases como: "Sos loca, mala, asquerosa, sos una pobre piba, pero en serio, estás totalmente trastornada". Pero hubo una que cruzó todos los límites: "Mala madre, asco de persona", además de otras expresiones discriminatorias que quedaron registradas en capturas de WhatsApp y audios.

La denuncia incluye dichos aún más preocupantes. "Si la veo a esa mina la cago a trompadas", habría sido otra de las expresiones de Figueiras, según consta en la presentación judicial. La gravedad de estos hechos llevó a Stal a solicitar el cese de las intimidaciones y un perímetro de exclusión. Su abogada argumentó el riesgo de escalada en la violencia, sobre todo porque las menores conviven parte del tiempo en el hogar de Guarracino y Natalie. Ambas familias se cruzan por la crianza compartida, y ese contacto se transformó en un campo minado.

El conflicto se enmarca en una familia ensamblada con alta tensión. Guarracino y Figueiras se separaron en 2021 y tienen una hija en común. Natalie Stal también es madre. La denuncia señala que Figueiras no estaría permitiendo que Guarracino vea con regularidad a su nena, en un contexto de disputas por la crianza. Según contaron en el programa de Latorre, Guarracino acompaña a Stal en el proceso judicial, aunque busca mantenerse al margen del enfrentamiento directo. Pero su silencio no detuvo la maquinaria legal.

Natalie Stal rompió el silencio en diálogo con el ciclo televisivo: "Me cansé de callarme, me cansé de la violencia, me cansé del hostigamiento y la realidad es que quiero cuidar a dos menores que están involucradas en un quilombo terrible. La verdad es que estoy cansada". Explicó que la conflictiva relación no es reciente y que los episodios de maltrato escalaron en intensidad. Sostuvo que no existe vínculo con Figueiras y que su único objetivo es preservar la paz y el bienestar de su familia. Mientras tanto, la Justicia analiza las pruebas.

El Juzgado de Familia N°2 de Tigre deberá determinar responsabilidades y resguardar a los menores involucrados. La denuncia tipifica los hechos como violencia psicológica, emocional y hostigamiento. Por su parte, Ivana Figueiras no respondió públicamente a las acusaciones ni aceptó dar su versión al programa. Su silencio, en este contexto, se lee como una estrategia legal o como una señal de que la tormenta recién empieza. Lo cierto es que este cruce familiar, con chicas de por medio, ya no es solo un chimento: es un expediente con carátula.

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