FARÃNDULA

Natee de "Cuestión de Peso", sin hogar y le prohibieron la entrada a la Clínica de Cormillot: "Me quedé en la calle y duermo en la plaza"

En exclusiva de “El run rún del espectáculo" de Crónica, la participante del reality de salud de El Trece contó que sufrió una estafa y ahora ruega por tener un trabajo, un lugar donde dormir y comida. Mirá el video, en la nota.

Gabriela Natali Atamián entró a “Cuestión de peso†y se perfiló como la participante que es bailarina de reggaeton, quien deseaba perder peso para volver a las competencias. La joven de 33 años, a quien en el programa apodaron “Nateeâ€, se ganó el cariño de todos sus compañeros y de Mario Massaccesi, por su carisma y su voluntad con el tratamiento. Sin embargo, al igual que Camila Deniz, se le indicó que ya no era necesario que asista todos los días al ciclo, y que debe continuar por fuera. Ahora, Natee sufrió una estafa inmobiliaria, se quedó en la calle y asegura que no la dejan ingresar nuevamente a la clínica.

Natee de “Cuestión de peso†se quedó en la calle

“Ahora cuando yo salga de acá de Crónica no sé donde voy a ir a dormir porque yo voy viendo momento a momento, día a día. Sé que sí voy a visitar a mi gatita antes porque me la están cuidando en una casa y bueno, después queda buscar mi ropa que la voy dejando en las casas que voy pudiendo. Y me queda caminar por la plaza, esperar un poco a ver si arreglo algo, a veces espero hasta las 3 de la mañana, a veces me quedo en la plaza dormida o me pongo a deambular para hacer un poco de tiempoâ€, comenzó diciendo Gabriela, frente a la conductora y los panelistas de “El run rún del espectáculoâ€.

Fue entonces que la conducta le pidió que se explaye sobre la estafa que sufrió junto a su familia. “Ãbamos a comprar una casa, mis papás no pidieron ayuda, consejos, son gente mayor… Y bueno, toda una inmobiliaria, escribanos, el dueño, todos estaban arreglados y de un día para otro, cuando nosotros dimos nuestra casa de intercambio a unos dueños, cuando íbamos a recibir la otra no la recibimos. Y nos fuimos a un alquiler temporal, con mi hermana le pagamos a un abogado y cuando se nos acabó la plata nos tuvimos que separar y nos quedamos en la calle", explicó Natee, y añadió que “el perro fue a parar a Lanús con mis papás a un depósito chiquito donde no se puede vivir, tiene moho en las paredes, mi hermana terminó en lo de una amiga y yo soy la que me quedé en el aireâ€.

Con total preocupación por su situación, la presentadora del programa le preguntó si desde “Cuestión de peso†recibe alguna ayuda, pero la respuesta fue devastadora. “Hace dos semanas entré al programa para ir solo una vez por semana. A la clínica Cormillot no tengo acceso, me dijeron ‘no, continuá el tratamiento por afuera’. La producción sabe que me motiva ir una vez por semana porque es mi sueño trabajar en la tele. Yo estudié baile, actuación, conducción… Esa es mi motivación para seguir cuidándome, porque yo ya me levanto triste y tengo que ir de a poco levantándome. Pero yo tengo que seguir un tratamiento, bajar de peso todos los martes y a veces no tengo para comerâ€, relató Natee.

Natee de "Cuestión de peso", angustiada por haberse quedado en la calle y sin recursos para salir adelante. (Foto: captura de TV, Crónica) 

“La calle tiene un lenguaje muy particular, los peligros, la violencia. Te pueden abusar, robar…â€, comentó la conductora, dimensionando los riesgos a los que está expuesta Natee. "Sí, el otro día estaba pesado…", comentó la joven, quien aseguró que un día fue a un refugio de la Ciudad de Buenos Aires y dos personas comenzaron a violentarse. “Se agarraron a las piñas y yo no entré, en la fila empezó una trifulca y me dio mucho miedoâ€, recordó y afirmó que “es muy difícil porque me juega en contra lo emocional, el miedo, me quedo despierta a veces para que no me roben nadaâ€.

Para cerrar, Natee enumeró las ayudas que le gustaría recibir para que salir adelante. “Lo que más me gustaría es tener un trabajo, así ya puedo alquilar un lugar, cuidar a mi gatita, tener para comer. Pero bueno, en la Clínica si me dieran el lugar en el sillón… porque allá te dan la comida todos los días. Cualquier ayuda me sumaâ€, solicitó, lamentándose por ya no contar con las viandas de la clínica.

 

 

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