Susana Brunetti, la Venus inconclusa
Se fue con apenas 32 a帽os.聽Su paso por la revista, el cine, el teatro y la televisi贸n la ungieron como una figura聽cuyo objetivo era una constante apuesta al progreso profesional. Le茅 la nota.
@RFilighera
Muri贸 el 20 de junio de 1974 cuando le faltaban聽apenas cuatro meses para cumplir 33 a帽os. Por esas paradojas del universo, la querida Susana Brunetti nunca lleg贸 a pensar que ese triste final estaba tan cerca.聽 Es que Susana era, decididamente, un verdadero canto a la vida. A 47 a帽os de su partida definitiva, el recuerdo de la vedette y actriz permanece inc贸lume en la memoria de las p谩ginas de oro del espect谩culo argentino m谩s all谩 que el polvo del transcurrir del tiempo intente borrar o simplemente olvidar.
ESPERANZAS
Orgullosa y modesta al mismo tiempo- tal como rese帽a una nota de la revista "As铆", emblem谩tica publicaci贸n de este diario- la Brunetti pas贸 los 煤ltimos meses de su corta vida planeando un viaje a Paris, para someterse all铆 a un tratamiento especial que le permitiera vencer, en forma definitiva, el c谩ncer que padec铆a. "Quiero, irme, claro que quiero- dijo con 茅nfasis durante una pausa del programa "Gorosito y se帽ora" junto a Santiago Bal- pero, 驴viste? cuando vuelva, quiz谩s, no me conozca nadie y tengo que empezar de cero mi carrera".
Susana se fue de este mundo sin pensar siquiera que su partida iba a dejar una verdadera huella indeleble en sus amigos y en todo el p煤blico de aquel entonces que segu铆a su carrera con verdadera unci贸n.
SU DEBUT
La Brunetti, entonces, realiz贸 una carrera contundente y mete贸rica. En 1960 debut贸 como integrante del sector del coro en la revista porte帽a. Pero no era su destino pasar inadvertida por las chicas que bailaban al fondo del escenario. Dos meses le bastaron para demostrar que su personalidad daba para mucho m谩s. Y pas贸, en consecuencia, a ser "figurita", duplicando sus ingresos mensuales de cinco mil a diez mil pesos.聽
Desde esa 茅poca se preocup贸 por forjarse una buena posici贸n econ贸mica. "Es que alg煤n d铆a voy a tener 40 a帽os y necesito, por lo tanto, generarme una buena posici贸n econ贸mica. Sufrir茅 la tenaz competencia de las jovencitas, de las que quieren llegar y entonces... chau, el tiempo no perdona".
T脥TULOS PARA RECORDAR
Sin embargo, el cine, el teatro de comedia y la televisi贸n la incorporaron a sus filas cuando le faltaba mucho para este tope. Actu贸 en una gran producci贸n esc茅nica como "Promesas, promesas" y particip贸, entre otras, en las siguientes pel铆culas: "La fin del mundo", "La terraza", "Villa Cari帽o", "Un gaucho capitalista", "El caradura y la millonaria", "Todos los pecados del mundo" y"驴De quienes son las mujeres?".
Pero fue el 谩mbito televisivo que le proporcion贸 la posibilidad de transformarse en actriz c贸mica y, tambi茅n, llegar al estrellato definitivo a trav茅s de los ciclos "Gorosito y se帽ora" y "Porcelandia", programa de humor liderado por Jorge Porcel.
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LAS DIFICULTADES
No obstante, los 煤ltimos a帽os de su desempe帽o profesional le resultaron enteramente dif铆ciles. En los estudios de televisi贸n, sus compa帽eros de trabajos ve铆an como Susana, despu茅s de grabar un sketch desopilante, se ten铆a que recostar sobre un sill贸n del decorado ya que no pod铆a sostenerse en pie. "Esta pierna me tiene loca", repet铆a una y otra vez. No obstante, su preocupaci贸n iba mucho m谩s all谩. Tanto que la defin铆a como un gran ser humano: "El humor no lo pierdo nunca"- dijo en uno de sus complicados momentos",聽y agreg贸: "Pero hay una cosa que me preocupa de un tiempo a esta parte. Este virus que me tiene mal, a veces, consigue cambiarme el 谩nimo. La verdad que tengo un miedo b谩rbaro".
Susana naci贸 el 27 de octubre de 1942 y era hija del periodista Guillermo Brunetti,聽 y la mayor parte de su infancia transcurri贸 en el barrio de Palermo. Estudio como pupila en un colegio de monjas durante tres a帽os y abandon贸 el secundario en cuarto a帽o porque se llevaba seis materias a examen.
MATRIMONIOS FRUSTRADOS
A los 25 a帽os ya se hab铆a divorciado dos veces. Su primer casamiento fue a los 17 a帽os "con un cascarrabias que me doblaba en edad" y seg煤n su definici贸n, Susana contaba que "se cre铆a que era due帽o de mi vida. A los 28 d铆as de la boda, hice las valijas y me fui".
En tanto, el mexicano Alejandro Malpica se convirti贸 en su segundo esposo, aunque tambi茅n por muy poco tiempo. "Alcanc茅 a estar un mes en la capital de M茅xico- cont贸 Susana en alguna oportunidad- pero un determinado d铆a, cuando Alejandro se fue a cantar corr铆 al aeropuerto y me vine a la Argentina". Y como en toda atinada explicaci贸n, sol铆a decir: "脡l era molesto y yo... soy as铆".
Su 煤ltima pareja fue con el empresario Alberto Gonz谩lez (propietario del teatro Maipo) en el que hab铆a conseguido la estabilidad anhelada, aunque se trunc贸 con la muerte, la que adem谩s frustr贸 una de sus aspiraciones m谩s fuertes: la posibilidad de ser mam谩. Tener un hijo o muchos, tal cual Susana pretend铆a.
Pero quiz谩s sea vano recordar sus deseos, los episodios de su vida y sus trabajos. Susana Brunetti fue mucho m谩s que una suma de hechos, lugares y fechas. Debido a ello, es que m谩s all谩 del tiempo y la distancia transcurrida desde su muerte, se la recuerda con tanto afecto y cari帽o.
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TRABAJO PARA RECORDAR
Probablemente, su mejor aporte al 谩mbito esc茅nico estuvo dado en la comedia musical "Promesas, promesas", que realiz贸 en el desaparecid teatro Ode贸n (Esmeralda y Corrientes) junto a Alberto Olmedo. La actuaci贸n de Susana Brunetti, en l铆neas generales, recibi贸 cr铆ticas muy elogiosas de parte de todo el periodismo.
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AN脡CDOTAS DE UNA VIDA MOVIDITA
Naci贸 el 25 de octubre de 1941 y muri贸 el 20 de junio de 1973. En plena etapa ascendente de su carrera y en derredor de muchos proyectos dej贸 de existir Susana Brunetti, aquejada por una enfermedad, muchas veces, indomable.
Figura de fuerte magnetismo en la historia de la revista porte帽a. Hab铆a debutado en noviembre de 1958 en el teatro Nacional cuando entonces contaba con s贸lo 17 a帽os. Tambi茅n incursion贸 con mucha simpat铆a y eficacia en el g茅nero de la comedia en la televisi贸n (Gorosito y Se帽ora) y el cine supo de sus intervenciones en los filmes "Un gaucho con plata" (Rodolfo Zapata) y "Las p铆ldoras" (Dar铆o V铆ttori). Cabe se帽alar que en setiembre de 1970 se cas贸 con Alberto Gonz谩lez, gerente general del Teatro Maipo.
-La sencillez y la humildad fuero, sin lugar a dudas, perfiles que influyeron en su exitosa carrera. En el teatro Maipo cuando finalizaba la funci贸n una importante cantidad de admiradores- mayor铆a de p煤blico masculino- se congregaba en la calle Esmeralda. Desde el sector de salida de artistas hasta donde estaba ubicado el auto que la trasladaba mediaba alrededor de un metro y medio. Dos polic铆as, uno que se encontraba en Corrientes y el otro en Lavalle, deb铆an venir hasta el teatro y flanquear la salida de la artista para que de esta manera pudiera partir raudamente, ante esa marea humana que se abalanzaba.
-Ante sus amigos y allegados juraba, una y otra vez, que no ten铆a pr贸tesis en ninguna parte de su cuerpo y que cualquiera lo pod铆a comprobar toc谩ndola.
-En la 茅poca en que todav铆a era media-vedette recorr铆a los clubes de barrio con un show que ella misma hab铆a creado. Eleg铆a canciones de moda y bailaba rumba y tropical.聽 En oportunidad de trabajar en un club superado por la cantidad de espectadores, debi贸 hacer ingentes esfuerzos para poder ingresar.聽 Susana iba vestida con una capa que le llegaba hasta el cuello y le pidi贸 a los organizadores del espect谩culo un lugar donde cambiarse y ante la sorpresa de esta gente quienes pensaban que debajo de aquella imponente聽 capa ya estaba en bikini, lista para entrar en escena, se encontraba como vestida como una chica m谩s que la pod铆amos encontrar a la vuelta de la esquina. En consecuencia, se cambi贸, lleg贸 al improvisado escenario y no tuvo pr谩cticamente necesidad de bailar, ya que ese espacio de tablones era zarandeado de un lado para otro, sin cesar por los ardientes admiradores de la figura.
-Le gustaban las dos piezas doradas y que tuvieran bijouterie adherida con alg煤n brillante. En ocasi贸n de realizar una revista en el Maipo, en la tanga le hab铆an pegado unas peque帽as perlas tipo l谩grima y que, con el movimiento de sus caderas, le aportaba un particular perfil de sensualidad al cuadro. Por otra parte, nunca quiso cortarse el pelo y ese fue un estilo est茅tico que la caracteriz贸 de por vida.
-Manten铆a una excelente relaci贸n con sus compa帽eros gay y, en definitiva, se erig铆an como sus amigas m谩s confidentes y contenedoras. Por otra parte, no le atra铆an los cuadros de humor en la revista ya que sosten铆a que la mujer no se luc铆a y permanec铆a bajo la absoluta influencia del c贸mico. Prefer铆a hacer tres n煤meros musicales (las vedettes, por aquel entonces, hac铆an dos y la rutina del c贸mico) y esta circunstancia la llev贸 adelante como una verdadera impronta en cuanto a sus convicciones profesionales. En el Maipo lleg贸 a realizar un cuadro musical, de su creaci贸n, que lleg贸 a durar 15 minutos, toda una innovaci贸n en cuanto a extensi贸n y b煤squeda art铆stica.
-Susana nunca supo, con precisi贸n, el tipo de enfermedad que ten铆a o, al menos, era lo que le transmit铆a a sus allegados y compa帽eros de labor. Cuando la visitaban sus amigos en el sanatorio les dec铆a: "Tengo un virus en el ganglio y debe estar tan c贸modo ah铆 que no se va nunca".
Por R.F.