FARÁNDULA

Sabrina Rojas, enamoradísima de Pepe Chatruc: "Qué flor de hombre..."

La conductora abrió su corazón y confesó que se permite sentir de nuevo tras años de desencuentros. ¡Leé lo que dijo en la nota!

José Chatruc pasó de creer en los milagros cuando comenzó a salir con Sabrina Rojas, a tenerla completamente enamorada. Primero fueron rumores, luego llegó la confirmación de sus citas a través de fotos filtradas, y finalmente llegó la confirmación del amor entre Pepe y la conductora de "Pasó en América". Tras volver de su primer viaje juntos, Sabrina habló de su romance y definir al exfutbolista como un "flor de hombre".

La vida le dio revancha a Sabrina Rojas en varios frentes. A sus 46 años, la conductora se siente más plantada que nunca. "A esta edad", repite con frecuencia, como quien reconoce que los tiempos de la tele y del corazón no siempre coinciden, pero cuando lo hacen, es porque algo maduró adentro. En una entrevista con Infobae, la ex de Sabrina Rojas habló de su resurgimiento en el medio, y el redescubrimiento en el amor.

La conductora confiesa que no siempre se sintió preparada para este rol. Había hecho cosas en Fox Sports de muy joven, pero con formatos grabados. Después, un paso fugaz como panelista en "A la Tarde" con Karina Mazzocco. Hasta que un día, los directivos Fer Merlini y Liliana Parodi le preguntaron: "¿Te animás a conducir?". Y dijo que sí.

"La gimnasia que te da el diario hace que te curtás mucho más, y eso llegó con Pasó en América", explica. Incluso reconoce que las patitas le temblaron el primer día que reemplazó a Yanina Latorre en SQP. "Fue un desafío que también hizo que se vea que lo puedo hacer sola", dice con orgullo.

Pero la nota no solo gira alrededor de lo laboral. Sabrina se anima a hablar de Pepe Chatruc con una claridad que llama la atención. "Hace muy poco que estamos y siempre digo paso a paso. Soy consciente de que se puede terminar mañana por cualquier cosa. Pero sí, lo estoy viviendo muy tranquila y me lo estoy permitiendo. Entonces sí puedo hablar de amor", lanza.

¿Qué la enamoró de él? La respuesta es larga y sentida: "Encontré un hombre muy íntegro, y eso me encanta y me seduce. Tiene de todo un poco. Es inteligente, con sentido del humor, con sentido común, culto, divertísimo, muy bien plantado en la vida, profesional, buen papá. Hay un montón de cosas de Pepe que hacen que lo admire y que diga: ‘¡guau, qué flor de hombre este!'".

Y se ríe cuando le preguntan por los malintencionados que se preguntan "¿qué le vio?". "Si miramos en la farándula hay un montón que están robando. No sé por qué se la agarraron justamente con Pepe. Más allá de que yo lo veo guapísimo, tiene un lomazo, está mejor que cuando jugaba al fútbol", defiende. También valora que cualquier persona de distintos rubros que conoce a Chatruc le habla maravillas de él.

Sobre la confianza, Sabrina es tajante: "Hoy tengo la facilidad de soltar fácil y rápido. No pierdo un minuto de mi vida en algo que no va o que me genere algún tipo de ansiedad". Y reconoce que en relaciones pasadas se quedó más tiempo del que debía. "En todas mis relaciones me quedé más tiempo del que me tenía que quedar. Ahora no estoy para estar ni siquiera un mes en algo que me pueda llegar a generar ansiedad", sentencia.

Sabrina Rojas hizo su primer viaje con José Chatruc a principios de mayo.

También se refirió a su vínculo actual con Luciano Castro, su exmarido y padre de sus hijos. "Estamos en un buen momento, está todo mucho más tranquilo. Son relaciones muy de familia: cuando tenés un hermano, un padre, hay veces que te llevás mejor y veces que te llevás peor", explica. Y destaca que, aun en los peores momentos, nunca cayeron en la guerra de abogados ni en la exposición extrema. "No es lo que quiero para mis hijos, que vean una mamá y un papá que no se saludan", afirma.

Un punto sensible: cuando a Castro lo internaron, Sabrina se llamó a silencio. "Nunca hablé del tema. De las cosas mucho más profundas nunca hablé públicamente. Me parece que tenemos que dejar que las personas vivan su intimidad así, de manera íntima", sostiene. Y agrega: "La familia siempre está. Las parejas van a pasar, pero la familia es la que está".

Sabrina representa a esa generación de mujeres que fueron madres jóvenes, atravesaron separaciones mediáticas, y hoy reclaman el derecho a elegir con calma. En lo personal, la relación con Chatruc la encontró en un punto justo: sin desesperación, sin necesidad de mostrar de más, pero sin miedo a nombrar el amor. La frase "qué flor de hombre" resume esa admiración integral que pocas veces se escucha en un medio donde priman los vínculos fugaces o las declaraciones marketineras.

Sabrina aprendió a poner límites. Ya no tolera la ansiedad ni las relaciones que no suman. Y eso, en el mundo del espectáculo donde todo se mide en rating y en rumores, es casi un acto de rebeldía silenciosa. Su presente indica que se puede volver a empezar, tanto en la tele como en la vida, siempre que uno se anime a soltar a tiempo.

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