La increíble historia de vida de William Mebarak, el padre de Shakira

Desde joyero hasta escritor, el hombre de 92 años tuvo una vida llena de altibajos emocionales antes de formar la familia que acogería a la cantante.

En los últimos años, la salud de William Mebarak, el padre de Shakira, se mantuvo como noticia en los portales de espectáculos ya que transitó varios problemas de salud, esta última vez fue por un cuadro de severa neumonía que lo mantuvo internado en una clínica de Barranquilla por casi un mes. Aun así, el hombre de 92 años logró su recuperación y regresó a su hogar acompañado por la cantante y su esposa, Nidia. El éxito de Shakira es tan arrollador que la historia de su progenitor, William Mebarak, quedó un poco dejada de lado, aún más en España, donde en los últimos tiempos el foco había estado puesto en su dramática ruptura con Gerard Piqué y sus problemas con Hacienda. Por eso, vale la pena mencionar la figura de este hombre nacido el 6 de septiembre de 1931 en Nueva York. Oriundo de una familia de origen libanés, algo que ha quedado reflejado en el legado y las influencias musicales de Shakira, emigró a Colombia cuando solo contaba nueve años. Sobre sus inquietudes se puede decir que han sido de lo más variadas, porque hasta se planteó ser sacerdote. Desempeñó diversos oficios, fue joyero, visitador médico, comerciante, locutor, periodista y profesor de literatura.

Shakira es la única hija del matrimonio, su padre tiene ocho hijos más con su pareja anterior.

Escritor también: en su libro 'Al viento y al azar', refleja muchas de sus vivencias, nadie mejor que él para contar en sus propias palabras por qué dejó a un lado la vocación religiosa y su devenir posterior: “Mi padre no quiso, se asustó, porque él no tenía hermanos varones y yo sólo tenía un hermano muy pequeño. Tenía pánico de que se perdiese su apellido, Mebarak. Me cambió de colegio, empecé a conocer chicas... ¡Y eso acabó con mi vocación! Después quise ser escritor y médico, pero tuve una juventud muy alocada, la verdad... Motos, coches, copas, juerga, chicas... Me avergüenza decir que fui muy inestable”, aseguró en una entrevista con el diario español La Vanguardia. Cabe mencionar que William es también padre de ocho hijos además de Shakira, fruto de un matrimonio anterior con su primera pareja, Lucila Otero. Sus hijos llevaron una vida muy discreta, alejados de los medios de comunicación: Lucila es neurocirujana, tuvo una clínica en Tenerife, pero después regresó a Barranquilla; Tonino, es manager de la cantante e inversor, después llegó Patricia, más tarde, José Antonio, que es empresario, y Alberto, abogado en la actualidad. Los otros cuatro hermanos de Shakira son Robin, Moisés, Ana y Edward, todos anónimos. El primogénito de la pareja, William, es el que falleció y fue un golpe durísimo para la familia. Mebarak padre se confiesa católico y demócrata en el ámbito político ya que en su momento se declaró votante de Barack Obama. La cantante le dedicó una canción, 'Hay amores', que está incluida en la banda sonora de 'Amar en tiempos del cólera', adaptación cinematográfica de la célebre novela de Gabriel García Márquez.

Cómo conoció al gran amor de su vida, la madre de Shakira

La numerosa familia con Lucila se rompió cuando irrumpió en su vida, la madre de Shakira, Nidia del Carmen Ripoll Torrado (74). Fue un flechazo al que no logró resistirse, como él mismo contó: "Ella trabajaba en la empresa de un amigo. Y un día vi el viento pegando sus faldas a las piernas, y me enamoré. Pensé, 'se acabó tu tranquilidad, William', porque yo entonces era un hombre casado. Y cuando consolidamos nuestra relación, nació nuestra hija Shakira". La madre de Shakira siempre ha sido muy discreta, hasta tal punto que se la conoce como «la invisible». Lleva casi 50 años con su marido y enseñó a su hija a ser muy disciplinada. Siempre le pedía que sacara mejores notas y la acompañó a lo largo de su carrera profesional desde que se dio a conocer a los 10 años en el programa de televisión 'Buscando artista infantil'. También aguantó con estoicismo la ruina profesional de su marido, de la que supieron reponerse, y en los últimos años, aunque ha tenido algún que otro susto de salud, se dedicó en cuerpo y alma a cuidar a su marido.

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