Mensaje de Navidad de los obispos de Quilmes: un llamado a la alegr铆a, la comuni贸n y la esperanza
Carlos Tissera y Eduardo Redondo reconocieron que existen motivos de preocupaci贸n, tristeza y agobio, pero afirmaron que la fe cristiana es fuente de esperanza.
En su mensaje de Navidad, los obispos de Quilmes, Carlos Tissera y Eduardo Redondo, invitaron a la comunidad a vivir estas fiestas desde la alegr铆a profunda de la fe, aun en medio de las dificultades sociales y personales. 鈥淎 pesar de todo, estamos felices. Hay lugar para la alegr铆a en el coraz贸n鈥, expresaron, al se帽alar que el centro de la celebraci贸n navide帽a es Jes煤s, el Ni帽o de Bel茅n, 鈥淒ios con nosotros, el Emmanuel鈥.
Los prelados reconocieron que existen motivos de preocupaci贸n, tristeza y agobio, pero afirmaron que la fe cristiana es fuente de esperanza. 鈥淨ue nadie nos robe la alegr铆a de creer鈥, remarcaron, y enumeraron los motivos de esa alegr铆a: la certeza de que Jes煤s conoce los dolores del pueblo, perdona siempre, habla a trav茅s de su Palabra y re煤ne a la comunidad en comuni贸n. 鈥淨ue nadie nos quite la alegr铆a de saber que Dios nos ama鈥, subrayaron.
En el mensaje tambi茅n hicieron referencia al cierre de la Puerta Santa abierta en la Navidad pasada por el Papa Francisco, marcando el final del A帽o Santo de la Esperanza. En ese marco, destacaron el camino sinodal recorrido por la Iglesia de Quilmes y recordaron que el pasado 19 de septiembre se inici贸 el camino hacia los 50 a帽os de la Di贸cesis, dando comienzo al Jubileo Diocesano.
Los obispos definieron esta Navidad como una celebraci贸n de comuni贸n, con una 鈥渕esa tendida鈥 para compartir el pan de la Vida, la Verdad, la Justicia y la Paz. En ese sentido, advirtieron sobre los riesgos de la divisi贸n, la rivalidad y el individualismo, presentes en la realidad social y pol铆tica, y se帽alaron que el camino de la solidaridad, la fraternidad y la comuni贸n es el verdadero ant铆doto frente al 鈥渟谩lvese quien pueda鈥.
Finalmente, Tissera y Redondo reafirmaron que Jes煤s es el centro de la Navidad y que contemplarlo en su peque帽ez y fragilidad despierta ternura y compasi贸n. 鈥淒e 脡l nos viene la fuerza transformadora para servirlo en los hermanos鈥, concluyeron, llamando a vivir la Navidad como un compromiso concreto con la comuni贸n y el pr贸jimo.