"El Marginal" sigue rompiendo récords en Netflix. La cuarta temporada del drama presidiario argentino fue la primera en sumarse al catálogo del servicio de streaming, exponiendo la producción nacional a una audiencia global que la recibió con los brazos abiertos. ¿Cuál es la causa detrás de su tremendo éxito?

En su primera semana de lanzamiento durante octubre del 2021, "El Marginal 4" se ubicó como el segundo contenido de habla no inglesa más visto de la plataforma en todo el mundo. En el próximo mes, la serie superaría las 21,7 millones de horas vistas, solo por detrás de la nueva versión de la telenovela colombiana "Café con aroma de mujer". A continuación, exploramos algunas de las razones que llevaron a esta serie argentina a los Top 10 de múltiples países alrededor del mundo.

 

 

 

1) Un cambio de fórmula

Nuevo penal, nuevas incorporaciones, la misma chispa.

Aún antes de su lanzamiento, fanáticos de la seria sabían que la cuarta temporada iba a ser especial: la incorporación de Juan Minujín como Pastor marcó el regreso a la historia original que estaba en pausa desde la primera temporada, pero no se trató de un regreso a lo seguro. La cuarta temporada del Marginal barre el piso debajo de nuestros protagonistas, dejándolos en un nuevo escenario y enfrentándolos a nuevos desafíos.

Luego del incendio en San Onofre, nuestros protagonistas son trasladados a un nuevo mundo: el penal Puente Viejo. Los Borges, que antes reinaban sobre los demás presidiarios, solo tienen sus nombres cuando ingresan a la nueva prisión y asumen los roles de recién llegados, formando alianzas y enemistades en una reversión de la dinámica de poder. El giro que trae la nueva temporada induce movimiento en la historia, y trae al segundo punto de esta lista.

2) La escenografía

El penal de Puente Viejo se construyó especialmente para la filmación de "El Marginal".

"El nivel de producción de 'El marginales superlativo", afirmó Claudio Rissi en diálogo con Página 12, y no mintió. El escenario de la cuarta temporada, el penal de Puente Viejo, es una obra de arte en sí misma: construida en tres meses dentro de una fábrica metalúrgica del año 1912, la estructura recibió una transformación completa de la mano de la directora de arte, Julia Freid, para adaptarlo a lo que sería una cárcel real.

Con muros hechos de bloques de hormigón y una obra de herrería digna de una producción de Netflix, el fondo de la cuarta temporada de El Marginal logra trasladar a sus espectadores a una de las varias cárceles de Latinoamérica y Buenos Aires que sirvieron de inspiración para el equipo de arte.

3) Un elenco de primera

"El Marginal" cuenta con un elenco estrella formados por veteranos y revelaciones de la industria nacional.

Una buena historia puede contar con las vestimentas más caras de la industria, pero no es nada sin los actores correctos para llenarlas. Desde sus inicios, El Marginal se destacó por sus crudas y realistas interpretaciones, con Nicolás Furtado y Claudio Rissi encabezando un elenco comprometido y voraz en los roles de Diosito y Borges, respectivamente. A lo largo de los años, y gracias a su creciente popularidad, la producción logró sumar algunas de las caras más conocidas de la industria argentina.

La cuarta temporada redobla esta apuesta con brillantes nuevas incorporaciones: Ariel Staltari, la revelación de Okupas, llegó en un papel con notable peso propio: Bardo. Y Luis Luque es Coco, el verdadero intocable y dueño del circo tumbero. Pero la ficción no se limita a los viejos conocidos, también es lugar para revelaciones como Ignacio Quesada, quien conquistó las redes sociales como Brian, un recluso con un fuerte vínculo a Pastor.

4) La violencia, cruda realidad

Las escenas de violencia no son nuevas en "El Marginal", pero volvieron con todo para su cuarta entrega.

La producción de "El Marginal" se preocupa de muchas cosas, pero la comodidad de sus espectadores no es una. Las escenas de violencia, cualquiera sea su tipo, ya son moneda corriente en la serie, y la temporada 4 regresa para doblar la apuesta en el morbo que conduce a las audiencias modernas. 

"La historia tiene que ser cruda y áspera, te tiene que incomodar un poco y te tiene que doler. Desde ese lugar fuimos trabajando siempre", explicó el director, Alejandro Ciancio, a Página 12. Esta visión se cristaliza bajo el techo de Puente Viejo, donde no hay descanso y seguridad ni siquiera a la hora de dormir. El peligro está a la vuelta de la esquina, algo que la audiencia no tiene permitido olvidar.

5) Vestir para el éxito

El vestuario es otro de los puntos fuertes de "El Marginal".

La directora de arte Julia Freid y todo su equipo recibieron halagos por su trabajo en la creación de la escenografía de Puente Viejo, pero esta genialidad no es nueva. El vestuario es prueba tácita de la atención al detalle de la producción, que reunió más de 400 cambios de ropa solamente para la cuarta temporada.

Usando técnicas de teñido y envejecimiento, evitando colores saturados y abriendo rupturas y agujeros, pero sobre todo recorriendo ferias vintage, se vistió al elenco de El Marginal. Un detalle tan imperceptible, otro granito de arena, en el mar de razones por las cuales El Marginal es una de las series del momento, y una vista obligatoria para este fin de semana.

 

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