Bizcochuelo "red velvet", una versión sencilla de la clásica torta
Con una espectacular estética marmoleada y un interior esponjoso, se presenta como una excelente variante para la merienda o una interesante alternativa para festejar cumpleaños.
La red velvet, también conocida como “terciopelo rojo”, es un tipo de torta estadounidense que se caracteriza por su color rojo intenso, sabor suave y un tradicional “fondillo” ácido que es aportado por un colorante comestible.
Desde la llegada a nuestro país, este atractivo pastel fue sometido a nuevas variantes y se le incorporaron productos típicos de la región. Por ello, se presenta como una alternativa sencilla e incluso económica para sumar a la hora de los mates o para soplar las velitas del cumpleaños.
Ingredientes para bizcochuelo red velvet Para la torta:- 120 gramos de manteca
- Sal fina
- 30 gramos de aceite
- 260 gramos de azúcar blanca
- 2 huevos
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 160 mililitros de leche
- 260 gramos de harina de trigo
- 1 cucharada de polvo de hornear
- 3 cucharaditas de cacao amargo en polvo
- 1 cucharadita de colorante rojo comestible
- 110 gramos de queso crema
- 50 gramos de azúcar glass o impalpable
- 2 cucharadas leche (solo de ser necesario)
1- En un recipiente, colocar la manteca, el aceite y el azúcar. Batir hasta cremar e integrar muy bien. Continuar batiendo y agregar los huevos uno a uno. Tras batir y obtener una “pasta”, reservar.
2- Tomar otro recipiente, tamizar la harina junto con el polvo de hornear y la sal. Por otro lado, a la leche, agregarle la esencia de vainilla y remover. Finalmente, integrar manualmente estas mezclas en la primera.
3- Sumar huevos, el azúcar y batir con suaves movimientos envolventes. Dividir la mezcla de torta en dos: una permanecerá blanca y a la otra, en un bowl aparte.
4- En una de las bases, agregar el cacao en polvo y el colorante rojo. Hidratar con un poquito de agua o de leche y volver a mezclar.
5- Engrasar y enharinar un molde apto para cocción, colocar la mezcla alternando entre una y otra hasta terminar. Luego, introducir un cuchillo o palillo y mezclar un poco para formar un lindo marmoleado. Hornear la torta en un horno precalentado a 180 o 200 grados por unos 40 minutos.
6- Mientras se cocina la torta, hacer el glaseado. Unir el queso crema con el azúcar glass y la leche. La idea es obtener una textura que nos permita bañar la torta.
7- Tras terminar la cocción y dejar enfriar el bizcochuelo, decorar con el glaseado realizado en el paso anterior. Dejar que se seque, cortar en porciones y servir con la infusión que más guste.

