Cómo hacer puchero argentino sabroso, barato y calentito: receta para preparar un plato abundante y humeante en apenas 5 pasos
El puchero es una comida con enorme tradición y uno de los preferidos de los argentinos, en especial cuando la ola polar invita a cocinar algo calentito, sustancioso y lleno de sabor.
Cuando el invierno golpea con fuerza y el termómetro se desploma, hay platos que se convierten en un refugio contra el frío intenso, como el puchero argentino, una receta sabrosa y humeante que puede prepararse de forma barata en apenas 5 pasos, con un resultado reconfortante.
Nacido de la influencia gastronómica española, adaptado con los productos locales y transmitido de generación en generación, este guiso se ganó un lugar en la mesa de los argentinos, en especial cuando la ola polar invita a cocinar algo calentito, sustancioso y lleno de sabor.
El puchero argentino: sabor, tradición y familiaAunque existen varias versiones, el puchero es, en esencia, un gran hervor de carnes y verduras, cocinado sin apuro y servido con generosidad, para el deleite de cada integrante de la mesa familiar.
En esta ocasión, la propuesta es una variante sabrosa y algo menos habitual: el puchero de rabo de vaca, un corte de carne que se consigue muy barato y le aporta al caldo un sabor intenso que se impregna en cada verdura.
El secreto del buen puchero está en la paciencia y, sobre todo, en la precisión con los tiempos de cocción. Las carnes (puede ser también azotillo, espinazo, marucha, osobuco, roast beef, pollo, cerdo, etc.) deben quedar tiernas, pero no deshacerse. Las papas y batatas no pueden entrar demasiado pronto para no desarmarse. Y las verduras más delicadas, como la calabaza o el zapallo, esperan su turno para preservar su textura.
El puchero es un plato que reúne y convoca, se sirve en una fuente grande y se comparte entre los integrantes de una mesa, se acompaña con pancito, mostaza, alguna que otra salsita y mucha charla.
A pesar de su sencillez, o quizás por ella, el puchero despierta una especie de respeto ya que no se trata solo de hervir ingredientes sino de darles el tiempo necesario para que suelten lo mejor de sí.
Con su aroma envolvente y su promesa de calidez, el puchero de rabo de vaca es una receta de invierno por excelencia, una opción ideal para reconfortar el cuerpo en esos días en los que el frío parece colarse por todas partes y mantener viva la costumbre de reunirse en familia en torno a una buena comida caliente.
- 1 kilo de rabo
- 2 papas
- 1 batata grande
- 1/2 calabaza
- 1 choclo
- 1 trozo de zapallo
- 1 cebolla
- 1 tallo de apio
- 1 puerro
- 1 atado de perejil
- Sal y pimienta
- Aceite de oliva

