RIQUÍSIMA

Cómo preparar mermelada de naranja al estilo italiano y que te pidan un frasco más

Un clásico dulce que transforma cualquier desayuno o merienda, pese a que lleva ingredientes simples y su proceso de elaboración es artesanal. Además, conquista por su aroma cítrico y textura irresistible.

Preparar conservas en casa es una tradición que nunca pasa de moda y sirve para ahorrar algunos pesos en el supermercado. Además, no solo permite disfrutar de sabores auténticos y naturales, sino que también es una forma de aprovechar al máximo la fruta de estación

Entre todas las opciones posibles, hay una que conquista por su frescura y perfume: la mermelada de naranja. A diferencia de los productos industriales, la versión casera ofrece una textura más cremosa, un gusto profundo y un aroma cítrico que llena la cocina. Además, su preparación es sencilla y no requiere de equipos especiales, por lo que cualquier persona puede lograr un resultado digno de pastelería.

Inspirada en la tradición italiana, esta receta combina paciencia, fruta fresca y un toque de técnica para crear un dulce versátil que transforma desayunos, meriendas y postres. Ideal para untar en panes, galletas o acompañar quesos, se convierte en un verdadero clásico que todos querrán repetir.

Ingredientes para una rica mermelada (rinde para 30 días de una familia tipo)
  • 1 kilo de naranjas frescas (preferentemente bien jugosas/pulposas)
  • 1 limón
  • 750 gramos de azúcar (la medida es aproximada porque depende del dulzor que se desee dar)
  • 500 mililitros de agua
Mermelada casera, pero con el mejor sabor italiano.  
Mermelada casera, pero con el mejor sabor italiano.  

Paso a paso de la receta

1. Lava muy bien las naranjas y el limón para eliminar impurezas. Cortá las naranjas en cuartos, retirando las semillas, y luego en tiras finas o cubos según la textura que quieras para la mermelada.

2. Colocá la fruta cortada en una olla grande con el agua y llevá a hervor durante 10-15 minutos para que la cáscara se ablande y libere su aroma. Escurrí y reservá.

3. En la misma olla, mezclá la fruta con el azúcar y el jugo del limón. Cociná a fuego medio, revolviendo cada tanto, hasta que la mezcla espese y tome un color brillante y profundo. Este proceso suele tardar 40 a 50 minutos.

4. Para saber si está lista, colocá una cucharadita en un plato frío: si al pasar el dedo queda un surco firme, la mermelada alcanzó el punto justo.

5. Llená frascos de vidrio esterilizados mientras la mermelada está caliente, cerralos bien y dales vuelta por unos minutos para hacer vacío.

Aprovecha el invierno para consumir naranja y sus derivados.
Aprovecha el invierno para consumir naranja y sus derivados. 
¿Cómo esterilizar frascos para mermelada?

Esterilizar correctamente los frascos es clave para que la mermelada se conserve sin riesgo de contaminación. Para hacerlo, primero lavá los envases y tapas con agua caliente y detergente, enjuagando bien para eliminar cualquier resto de grasa o suciedad. Luego, colocá los frascos en una olla grande con agua hirviendo durante 10 a 15 minutos, asegurándote de que queden completamente sumergidos.

Una vez limpios, retiralos con cuidado usando pinzas limpias y colocalos boca abajo sobre un paño limpio para que se sequen sin tocar el interior con las manos. Las tapas también pueden hervirse unos minutos o desinfectarse con alcohol. Es importante llenar los frascos con la mermelada mientras aún estén calientes, para favorecer el vacío y prolongar la conservación del producto.

¿Tenés frascos de mermelada vacíos? No los tires y dales un uso en la alimentación diaria de la familia.
¿Tenés frascos de mermelada vacíos? No los tires y dales un uso en la alimentación diaria de la familia. 
Tips para que la mermelada salga perfecta
  • Usá naranjas con cáscara firme y sin golpes para lograr mejor aroma.
  • Si preferís un sabor menos amargo, retirá la parte blanca de la cáscara antes de cocinar.
  • No dejes de revolver en la última etapa: esto evita que el azúcar se caramelice en el fondo y se queme.
  • Agregá especias si querés un toque especial. Por ejemplo, una rama de canela, clavo de olor o jengibre fresco pueden darle un giro diferente.
  • Dejá reposar la mermelada 24 horas antes de consumirla: así se asientan los sabores y la textura se vuelve más firme.
  • Guardá los frascos en la heladera una vez abiertos; cerrados al vacío duran hasta 6 meses.
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