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Deliciosa receta de "Tartiflette", el plato francés que deleita con su cremosidad y combinación de sabores en días fríos

Esta receta tradicional de los Alpes franceses es ideal para los días fríos, porque combina sabores intensos, una textura suave y ese calor justo que se disfruta en cada bocado.

Cuando llegan los días fríos, lo que más se anhela son platos que abriguen desde adentro, con sabores intensos y texturas que reconforten. Así, la Tartiflette, un clásico de los Alpes franceses, es justo eso, un plato cremoso y delicioso que se cocina lentamente para liberar todo su sabor y que reconforta a los comensales en cada bocado, además de sorprender por su introducción de nuevos sabores. 

Aunque su origen está en las montañas, hoy esta receta se disfruta en muchas casas y restaurantes, especialmente en invierno, ya que combina ingredientes simples que juntos crean una experiencia cálida y muy sabrosa, ideal para compartir en familia o con amigos cuando las bajas temperaturas no dan tregua.

¿Cómo hacer un perfecto “Tartiflette” y conquistar paladares?
 ¿Cómo hacer un perfecto “Tartiflette” y conquistar paladares?
 ¿Cómo hacer un perfecto “Tartiflette” y conquistar paladares?

Este es un clásico de la gastronomía francesa que se popularizó en las regiones montañosas, donde los inviernos largos exigían platos sustanciosos y llenos de sabor. Surgió como una receta humilde que combinaba ingredientes locales como papas, queso cremoso y panceta, ofreciendo una comida cálida y nutritiva para quienes vivían en esas zonas. Con el tiempo, se convirtió en un símbolo de la cocina de ese país reconocida por su textura suave y su sabor irresistible.

Ingredientes: 
  • 1 kg de papas (preferentemente papas firmes)
  • 250 gramos de panceta ahumada o tocino
  • 2 cebollas grandes
  • 250 gramos de distintos quesos (cremoso, provolone, pategrás o fontina)
  • 200 ml de crema de leche
  • 2 cucharadas de manteca
  • Sal y pimienta al gusto
Paso a paso:

-Para preparar la Tartiflette, primero hay que lavar bien las papas y cocinarlas con piel en una olla con agua y sal hasta que estén tiernas, pero firmes (unos 20 minutos). Después, se escurren y se dejan enfriar un poco para pelarlas y cortarlas en rodajas de aproximadamente medio centímetro.

-Mientras se cocinan las papas, cortar la panceta en tiras o cubos pequeños y saltearla en una sartén a fuego medio hasta que esté dorada y crujiente. Reservar. En la misma sartén, derretir la manteca y agregar las cebollas cortadas en juliana fina, cocinarlas lentamente hasta que estén bien transparentes y tiernas, sin que se quemen (unos 10-15 minutos).

-Precalentar el horno a 200 °C. En una fuente para horno, distribuir una capa de papas, cubrir con parte de la cebolla y la panceta, salpimentar a gusto. Repetir el proceso hasta terminar con todos los ingredientes, dejando una capa de papas arriba.

-En la receta original se utiliza queso reblochon, una opción suave típica de Francia y con sabor característico que se funde perfecto y le da identidad al plato. Sin embargo, si no lo conseguís, podés reemplazarlo por queso brie, que también tiene buena elasticidad y un sabor. Para una versión más económica, lo ideal es combinar quesos locales como el cremoso, un poco de pategrás o fontina y algo de provolone rallado, para lograr esa consistencia fundente y ese sabor irresistible. Colocá esta mezcla de quesos generosamente sobre la última capa de papas y, para terminar, rociá la crema de leche por encima para darle esa untuosidad característica.

-Llevar al horno durante unos 20-25 minutos o hasta que el queso se derrita, burbujee y se dore ligeramente. Sacar del horno, dejar reposar unos minutos y servir bien caliente para disfrutar de su textura cremosa y sabor intenso.

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