RIQUÍSIMO

Cómo preparar el sándwich japonés que conquista a todos por su simpleza y sabor

Esponjoso, fotogénico y fácil de hacer. Una comida clásica de Japón que se volvió tendencia por su estética y sabor. ¡Te contamos cómo prepararlo en casa!

Un bocado que parece simple, pero encierra siglos de tradición, precisión y ternura. El tamago sando es un sándwich relleno de huevo que conquisto paladares en todo el mundo. Su apariencia modesta esconde una técnica refinada y una filosofía culinaria que prioriza la armonía, la textura y el respeto por los ingredientes.

En Japón, la comida no solo se consume, también contempla y este sándwich es prueba de ello. Elaborado con pan blanco sin corteza, suave como nube, y una mezcla de huevo cocido con mayonesa, este sándwich se sirve frío, cortado con precisión quirúrgica y presentado como si fuera una joya. No hay adornos innecesarios ni sabores estridentes. Todo está pensado para que el huevo brille.

La clave está en el tamago, pero no cualquier huevo. En muchas versiones, se utiliza el “ajitsuke tamago”, ese huevo marinado que suele acompañar el ramen, o incluso el “tamagoyaki”, una tortilla enrollada, dulce y esponjosa. Cada variante aporta una textura distinta, desde la cremosidad del relleno triturado hasta la firmeza delicada del omelette japonés.

El pan también tiene su protagonismo. Se trata del “shokupan”, un pan de miga blanca, ligeramente dulce, con una consistencia que recuerda al brioche pero sin tanta grasa. Su función no es competir con el relleno, sino abrazarlo.

Aunque su origen es humilde, su impacto es global. Chefs de renombre lo han incorporado en menús degustación, reinterpretándolo con trufa, yema curada o emulsiones sofisticadas. En Nueva York, Londres y Buenos Aires, se lo encuentra en cafeterías de estilo japonés, donde se celebra su minimalismo y su capacidad de emocionar con lo esencial.

Receta clásica de Tamago Sando Ingredientes (para 2 sándwiches)

•  3 huevos grandes
•  2 cucharadas de mayonesa japonesa (idealmente Kewpie)
•  1 cucharadita de mostaza (opcional)
•  1 cucharada de leche
•  1/4 cucharadita de sal
•  4 rebanadas de pan de molde blanco sin corteza (preferentemente shokupan)
•  Manteca a temperatura ambiente

 Con mayonesa japonesa y pan blanco sin corteza, este sándwich eleva lo cotidiano a ritual. (Gentileza: Internet).
 Con mayonesa japonesa y pan blanco sin corteza, este sándwich eleva lo cotidiano a ritual. (Gentileza: Internet).
El paso a paso para prepararlo
  • Colocá los huevos en agua hirviendo y cociná durante 12 minutos. Luego pásalos a un bol con agua y hielo para detener la cocción y facilitar el pelado.
  • Pelá los huevos y aplástalos con un tenedor hasta obtener una textura cremosa pero con pequeños trozos. Agregá la mayonesa, la leche, la sal y la mostaza. Mezclá bien.
  • Untá una fina capa de mantequilla sobre las rebanadas. Esto evita que el pan se humedezca demasiado con el relleno.
  • Distribuí la mezcla de huevo sobre dos rebanadas, concentrando el relleno en el centro. Cubrí con las otras dos rebanadas.
  • Colocá un plato encima de los sándwiches y dejalos reposar entre 5 y10 minutos. Esto ayuda a que se asienten y el relleno no se escape al cortarlos.
  • Retirá los bordes del pan si querés una presentación más japonesa. Cortá en diagonal para revelar el centro dorado.
Consejos para tener en cuenta
  • Si no conseguís mayonesa Kewpie, podés usar una versión casera con vinagre de arroz y un toque de azúcar.
  • Para una textura más suave, cociná los huevos solo 9 minutos.
  • Podés agregar cebolla de verdeo o trufa rallada para una versión gourmet.
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