SON UN FUEGO

Facturas saladas: una reversión sabrosísima para "romper" la merienda

Estas espectaculares masas combinan dos ingredientes amados por grandes e incluso chicos. Además, existe la posibilidad de tenerlas en la heladera o frezzer para cuando no tengas con que acompañar a los compañeros de la tarde.  

¿Querés acompañar los mates con algo rico, pero ya no sabes qué cocinar? Entonces estas facturas saladas son ideales para vos. Ya sea porque se hacen con pocos ingredientes o porque su cocción es sumamente sencilla, te encontrarás con unas masitas dignas de panadería que acompañan perfectamente la merienda

Más allá de estas peculiares características que mencionamos, también vale la pena comentar que son una alternativa perfecta para familias numerosas porque salen varias unidades y podés guardar en la heladera o frezar para cuando los necesites. Además, le podés ir cambiando el relleno, según los gustos de tus comensales o los productos que tengas en casa. 

Los ingredientes que necesitas para hacer estas riquísimas facturas saladas  Para la masa base: 
  • 500 gramos de harina común. 
  • 100 gramos de puré de papas (podés usar el que te sobro o hacer uno rápido de paquete tipo instantáneo). 
  • 25 gramos de levadura fresca.
  • 250 centímetros cúbicos de leche (una taza aproximadamente). 
  • 2 cucharadas de sal fina. 
  • 30 centímetros cúbicos de aceite de girasol, mezcla u oliva. 
  • 1 cucharada de azúcar rubia/común. 
Relleno para la masa: 
  • 6 salchichas (podés usar las clásicas o variar de sabor con las alemanas o parrilleras).  
  • 300 gramos de mozzarella o queso cremoso. 
  • 4 huevos.
  • 100 gramos de queso parmesano o rallado (opcional para decoración). 
  • Especies secas como orégano o perejil (opcional para decoración). 
 Facturas saladas de salchichas y queso: una variante que no puede fallar.
 Facturas saladas de salchichas y queso: una variante que no puede fallar. 
Pasos sencillos que todo el mundo puede realizar 

1- Para empezar esta sabrosa receta, vamos a cocinar las salchichas. Para darle un toque crocante, las colocamos en una plancha o sartén bien caliente y las giramos cada pocos minutos hasta que estén bien doradas. Cuando estén todas en su punto, retiramos, cortamos en tozos pequeños (un dedo aproximadamente) y reservamos hasta que enfríen.

2- En el mismo recipiente de cocción, colocamos una cucharadita de manteca o aceite y hacemos los huevos tipo revueltos, es decir, batimos sobre la misma hornalla hasta que estén bien cremoso. Agregamos un poco pimienta y sal a gusto. Reservamos hasta que estén tibio.

3- Sobre mesada o fuente amplia, ponemos la harina en forma de corona. Acto seguido, en el medio, volteamos la medida establecida de sal y azúcar. Asimismo, sumamos el agua, la levadura fresca desarmada y el aceite. Vamos uniendo de a poco con las manos. 

4- Finalmente, incorporamos el puré que te haya sobrado o el espontáneo realizado minutos antes, pero que este frío para no dañar la consistencia. Amasamos bien hasta formar un bollo único, tierno y liso. Dejamos descansar tapado por unos 30 minutos.

5- Pasado el tiempo, sacamos la masa del recipiente de guardado, desgasificamos y estiramos en forma de cuadrado. En el centro, colocamos los huevos revueltos, las salchichas doradas y una buena cantidad de queso mantecoso o mozzarella. La idea es que dejemos un extremo de aproximadamente 3 centímetros sin relleno para que tenga mejor consistencia.

6- Comenzamos a enrollar tratando de que no quede aire y llevando el rollo con relleno para la punta libre. Al llegar a ese extremo, cerramos sin hacer mucha presión o mojando un poco con agua fría. Cortamos en rodajas de aproximadamente 1 o 2 centímetros.

7- Colocamos en una placa para horno con un poco de aceite en la base. Dejamos un poquito de espacio entre cada una para que puedan duplicar su tamaño, tapamos y dejamos descansar por 30 minutos más (aproximadamente).

8- Luego de este tiempo, pintamos con la yema de un huevo y decoramos con queso rallado o especies secas que nos gusten. Llevamos al horno a temperatura media. Cocinamos por unos 20 a 30 minutos. Cuando estén doradas por fuera y tiernas por dentro, sacamos de cocción y dejamos enfriar antes de servir. 

Esta nota habla de: