BOMBA DE SABOR

Ideales para acompañar el mate: receta de rosquitas caseras, fáciles y súper esponjosas

Esta receta de rosquitas caseras es muy sencilla de preparar, ya que con solo siete ingredientes podés obtener algo dulce y delicioso para la merienda.

En la tarde, cuando el mate llama y el cuerpo exige algo dulce para acompañarlo, nada mejor que una bandeja de rosquitas recién hechas. Esta receta es justo para esos momentos: mezcla simple, ingredientes comunes y un resultado que garantiza el éxito.

Estas rosquitas caseras se destacan porque salen esponjosas, suaves al morder y suficientemente ligeras para no sentirse pesadas. Lo mejor es que no requieren utensilios complicados: amasás, dejás levar, formás y cocinás. Ideal para quienes se animan en la cocina o para que los más chicos participen en casa.

De todas maneras, es conveniente aclarar que el procedimiento para hacerlas requiere de tiempo, pero el resultado final vale completamente la pena. Además, existe la posibilidad de aportarles un toque extra de sabor con decoraciones creativas como chocolate, chips de colores y la infaltable azúcar. 

Receta de rosquitas caseras

Para aproximadamente 12 unidades:

Ingredientes

  • 2 tazas de harina común.
  • ½ taza de azúcar.
  • 2 huevos.
  • ¼ taza (unos 60 mililitros) de aceite.
  • ¼ taza (unos 60 mililitros) de leche.
  • 1 cucharada de anís en grano (opcional, para dar aroma).
  • 25 gramos de levadura fresca.
  • 1 pizca de sal.
Rosquitas caseras: una receta que se hace en pocos minutos y lleva ingredientes mínimos.
Rosquitas caseras: una receta que se hace en pocos minutos y lleva ingredientes mínimos.

Preparación

  • Arrancá calentando la leche a fuego bajo en una olla y sumale el anís. Cuando largue aroma y sabor, colala para sacar los granos. El anís es opcional, pero le da un toque riquísimo.
  • En otro bol, batí los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté bien espumosa. Sumá el aceite de oliva y la leche infusionada, ya tibia.
  • Tamizá la harina con la sal en un bol grande. Hacé un hueco en el medio y agregá la levadura ya hidratada junto con la mezcla líquida. Uní todo hasta formar una masa suave y maleable.
  • Armá las rosquitas con la forma que más te guste y freilas en abundante aceite caliente. En unos 10 minutos están listas, doraditas y crocantes. Dejalas enfriar sobre una rejilla y una vez frías, podés espolvorearlas con azúcar o servirlas así, solas o con alguna cobertura ligera.
  • Tips para mejorar la receta
    • Amasado suave: no es necesario amasar en exceso. Basta con unos minutos hasta lograr una masa lisa y elástica; un amasado prolongado puede volverlas duras.
    • Levadura activa: asegurate de que la levadura fresca esté bien activa (burbujeando al disolverla) para asegurar buen levado y esponjosidad.
    • Anís opcional pero aromático: si te gusta el sabor del anís, utilizá la cucharada en grano; si no, podés reemplazar con una cucharadita de esencia de vainilla o ralladura de limón para otro aroma.
    • Ideas de relleno o decoración: podés partir cada rosquita por la mitad y rellenar con dulce de leche o crema pastelera para una versión más indulgente; también podés bañarlas parcialmente en chocolate derretido para un toque dulce extra.
    • Conservación: guardalas en un recipiente hermético una vez frías; se conservarán esponjosas por 2 a 3 días y son ideales para calentar 10 segundos en microondas antes de servir.
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