No se tira nada: el budín de pan que volvió a ser furor y se hace con pocos ingredientes
Fácil, económica y rendidora, esta preparación casera vuelve a ganar protagonismo porque aprovecha sobras, rinde varias porciones y se resuelve con básicos que casi siempre hay en casa.
En un contexto donde cada compra cuenta, las recetas simples y hogareñas recuperan su lugar en la cocina diaria. Preparaciones tradicionales, transmitidas de generación en generación, resurgen como aliadas ideales para cuidar el bolsillo sin resignar sabor.
Entre las opciones dulces más elegidas, hay una que se destaca por su practicidad y versatilidad: budín de pan. Se adapta a lo que haya disponible, permite múltiples variantes y se convirtió en una de las búsquedas más frecuentes del momento, especialmente para resolver desayunos y meriendas.
Ingredientes para el budín de pan Base- Pan del día anterior (cantidad necesaria para llenar un molde chico)
- 1 litro de leche
- 3 huevos
- 150 g de azúcar
- Esencia de vainilla
- Ralladura de limón o naranja (opcional)
- 150 g de azúcar
- 2 cucharadas de agua (opcional)
- Colocar el azúcar en una sartén o cacerola a fuego medio. Si se desea, agregar las cucharadas de agua para facilitar la disolución.
- Dejar que derrita lentamente, sin revolver, moviendo apenas el recipiente cuando comience a fundirse.
- Cuando el caramelo tome un color dorado intenso, retirarlo del fuego de inmediato para evitar que se queme.
- Volcarlo con cuidado en el molde y girarlo para cubrir bien la base y los bordes. Reservar hasta que se endurezca.
- Cortar el pan en trozos pequeños y colocarlo en un bol grande.
- Agregar la leche caliente y dejar reposar unos minutos hasta que el pan quede bien blando y absorba el líquido.
- Incorporar los huevos, el azúcar y la esencia de vainilla al pan hidratado. Mezclar bien con un batidor o procesar si se busca una textura más lisa.
- Sumar ralladura de limón o naranja si se desea aromatizar.
- Pasar la preparación al molde acaramelado, presionando suavemente para que quede pareja y sin burbujas de aire.
Colocar el molde dentro de una fuente más grande con agua caliente. Llevar a horno medio (160–170 °C) y cocinar durante 45 a 60 minutos, hasta que el centro esté firme pero húmedo.
6- Enfriar y desmoldarRetirar del horno, dejar entibiar a temperatura ambiente y luego llevar a la heladera al menos una hora. Desmoldar con cuidado antes de servir.
- Más húmedo: usar parte de leche tibia y dejar reposar bien el pan antes de mezclar.
- Textura más lisa: procesar la mezcla antes de llevarla al molde.
- Sabor más intenso: sumar ralladura de cítricos o un chorrito de licor (ron o coñac).
- Cocción pareja: siempre a baño María y con horno moderado para evitar que se seque.
- Fácil de desmoldar: pasar un cuchillo por los bordes y entibiar el molde unos segundos.
- Con dulce de leche: agregar cucharadas intercaladas antes de hornear.
- Con frutas: sumar manzana rallada, banana pisada o pera en cubos chicos.
- Con chocolate: incorporar chips o cacao en polvo a la mezcla.
- Más liviano: reducir el azúcar o reemplazar parte por edulcorante apto para horno.
- Acompañado con crema batida, frutas frescas o una cucharada de dulce de leche

