No vayas más a la panadería: aprendé cómo hacer esta receta de donas glaseadas caseras y sorprendé a todos
Si estás con ganas de darte un buen gusto o simplemente tenés algún antojo de algo dulce, esta receta de donas caseras es una bomba que no podés dejar de probar. Con pocos ingredientes y una dificultad media, podés decirle “adiós” a las compradas en la panadería y preparar tu propia versión.
Si estás en la búsqueda de una receta que te permita disfrutar de alguna delicia casera sin tener que salir de casa, las donas glaseadas podrían ser una gran opción. Estas rosquillas, esponjosas y cubiertas de glaseado, son el antojo perfecto para cualquier ocasión y te van a salvar de tener que ir a la panadería, ya que su resultado es increíble.
Si bien hacer donas glaseadas puede llevar bastante tiempo de elaboración y requiere de mucha paciencia, es una preparación que vale la pena hacer y es una actividad ideal para entretener a los más chicos en los días de frío, ya que se trata de una receta que permite desplegar toda la creatividad y podés jugar con rellenarlas o decorarlas como más te guste.
Receta para hacer donas glaseadas caseras Ingredientes250 g de harina 0000
Una pizca de sal
30 g de azúcar
15 gramos de levadura fresca
Un huevo
70 ml de leche
Una cucharadita de vainilla
25 g de manteca
1. Lo primero que tenés que hacer en esta preparación es colocar la harina en un bol y hacer un hueco en el centro. Por fuera, vas a agregar la sal. En el medio, colocá el huevo, la leche, el azúcar y la levadura. No te olvides de la esencia de vainilla.
2. Podés mezclarlo con el gancho amasador de la batidora o con las manos, incorporando la harina poco a poco desde el hueco. Cuando ya esté formada la masa, vas a agregar la manteca que debe estar a punto pomada. Aunque la masa pueda parecer que se corta un poco, seguí amasando hasta integrarla completamente.
3. Tapa bien la masa con un film y dejala descansar en un lugar calentito hasta que duplique su volumen, más o menos una hora. Después, estirala hasta que tenga un grosor de medio centímetro. Formá las donas con un cortante circular y otro más pequeño para el centro.
4. Dejá reposar las donas durante unos 20 minutos más para que leven. Llevalas al horno con una fuente de agua caliente abajo sin encender. Cuando estén hinchados, llevalos a freír 5 minutos de cada lado. Escurrí y después rellená y decorá como más te guste.
El toque final para las donas caseras es el glaseado, que puede ser simplemente de azúcar común, chocolate o cualquier otro sabor de tu preferencia. Acá van algunas ideas:
Glaseado básico de azúcar1 taza de azúcar impalpable (azúcar glass)
2-3 cucharadas de leche
1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
Colocá el azúcar impalpable en un bol y tamízala para asegurarte de que no tenga grumos. Añadí dos cucharadas de leche y mezclá bien. Si el glaseado está demasiado espeso, añadí la tercera cucharada de leche poco a poco hasta obtener la consistencia deseada. Recordá que el glaseado debe tener una consistencia espesa pero fluida. Si está demasiado espeso, añade más líquido poco a poco. Si está demasiado líquido, añade más azúcar impalpable. Por último, si así lo deseás, podés agregar una cucharadita de extracto de vainilla para darle un sabor extra.
Una vez que las donas estén fritas y enfriadas, sumergilas en el glaseado, permitiendo que el exceso de glaseado escurra antes de colocarlas en una rejilla para que se sequen.
1 taza de azúcar impalpable
2-3 cucharadas de leche
2 cucharadas de cacao en polvo
1/2 cucharadita de extracto de vainilla
Mezcla el azúcar impalpable y el cacao en polvo, luego agrega la leche y la vainilla siguiendo el mismo procedimiento que el glaseado básico.
1 taza de azúcar impalpable
2-3 cucharadas de jugo de limón fresco
Ralladura de limón (opcional)
Sustituí la leche por jugo de limón y agregá ralladura de limón para un sabor más intenso. Mismo procedimiento que los anteriores.
1 taza de azúcar impalpable
2-3 cucharadas de puré de frutillas (son las frutillas trituradas y coladas)
Una gota de colorante rojo (opcional)
En este caso, también sustituí la leche por el líquido del puré de frutillas y seguí los mismos pasos anteriores.

