Receta de Burek, la sabrosa tarta turca que se prepara en minutos y se adapta a todos los gustos
Crujiente por fuera, suave por dentro y con un aroma irresistible, el Burek es una de esas recetas que se ganan un lugar en cualquier menú familiar. Con una masa finita y versátil, se puede rellenar con ingredientes que tenés a mano, y en pocos pasos.
El “burek” nació en Turquía y rápidamente se convirtió en un clásico de los Balcanes y otras regiones cercanas que conquista hogares por su masa finita, sus rellenos versátiles y su forma espiralada. Su versión más conocida combina carne o queso con especias, envuelta en capas crujientes que se doran al horno, aunque cada país le dio su toque particular.
Hoy en día, esta receta, similar a una tarta, se prepara en muchas casas fuera de su región original, incluyendo Argentina, donde se adapta a ingredientes locales como carne picada, espinaca, queso o incluso papa y verdeo. Su facilidad y sabor intenso lo convierten en una opción ideal para quienes buscan un plato diferente que sorprenda en cualquier comida.
¿Cómo hacer un rico “Burek” y deleitar a todos en las reuniones?- 300 gramos de carne picada vacuna
- 1 cebolla grande picada
- 1 morrón rojo picado
- 2 dientes de ajo picados
- 1 papa mediana rallada (opcional)
- 50 gramos de queso cremoso o ricota
- 2 cucharadas de aceite
- Sal, pimienta y pimentón dulce a gusto
- 6 a 8 hojas de masa filo
- 50 gramos de manteca derretida o aceite
- 1 huevo batido para pincelar
- Calentá el aceite en una sartén, agregá la cebolla y el morrón, y salteá hasta que estén tiernos. Sumá el ajo y la carne picada, cociná hasta que la carne pierda el color rosado. Condimentá con sal, pimienta y pimentón dulce. Si querés, agregá la papa rallada y cociná un par de minutos más. Retirá del fuego y juntá con el queso.
-Si querés hacer la masa yufka típica de Turquía que es la original, en lugar de la filo comprada, mezclá 400 gramos de harina 0000 con 1 cucharadita de sal y 1 cucharada de aceite. Agregá 200 ml de agua tibia de a poco hasta formar una masa suave y elástica. Amasá unos 10 minutos, tapala con un repasador húmedo y dejala descansar media hora. Dividila en bollos y estirá cada uno con palo de amasar hasta que quede casi transparente.
-Engrasá una fuente para horno con manteca o aceite. Colocá una hoja de masa, pincelá con un poco de manteca derretida y agregá un poco de relleno sobre un borde largo de la hoja. Empezá a enrollar la masa sobre el relleno como un cilindro o canelón y luego formá una espiral dentro de la fuente, colocando uno al lado del otro y en el centro hasta que se forme el caracol. Repetir el procedimiento hasta usar todo el relleno y las hojas de masa.
-Pincelá la capa superior con huevo batido y hacé pequeños cortes para que salga el vapor durante la cocción. Precalentá el horno a 180 °C y horneá entre 30 y 40 minutos, hasta que la superficie quede dorada y crujiente. Sacá del horno, dejá reposar unos minutos y cortá en porciones. Servilo caliente, acompañado de una ensalada o un yogur natural si querés un toque fresco.

