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Receta de "Quenelles Lyonesas", una sofisticada pasta francesa para agasajar a tus invitados

Una preparación liviana, aireada y muy elegante que nació en Lyon, y hoy es un clásico de la cocina francesa. Perfecta para quienes quieren salir de lo habitual y sorprender con una pasta suave, cremosa y llena de sabor.

Las quenelles tienen su raíz en la ciudad de Lyon, una región francesa famosa por su tradición culinaria, y por eso muchos las conocen como “lyonnaises”. Aunque hoy forman parte de la gastronomía de todo el país, sus primeros registros aparecen entre los siglos XVII y XVIII, cuando empezaron a destacarse en las mesas más importantes y se ganaron un lugar dentro de la cocina de la época.

El término de su nombre alude más a la forma alargada y ovalada que a la receta en sí, pero en esencia se trata de una preparación hecha con una masa suave de harina, manteca, huevos y leche o agua, combinada con carne de pollo, ternera o pescado desmenuzado. Esa mezcla se moldea, se cocina con delicadeza y logra una textura muy particular que distingue al plato desde hace siglos.

¿Cómo preparar los clásicos “quenelles lyonnaises”, la receta francesa que conquista paladares en todo el mundo?
 ¿Cómo preparar los clásicos “quenelles lyonnaises”, la receta francesa que conquista paladares en todo el mundo?
 ¿Cómo preparar los clásicos “quenelles lyonnaises”, la receta francesa que conquista paladares en todo el mundo?
Ingredientes:
  • 250 ml de leche
  • 80 g de manteca
  • 150 g de harina 0000
  • 2 huevos
  • 150 g de pollo cocido y bien desmenuzado (o pescado blanco)
  • Sal y pimienta
  • Nuez moscada (opcional)
  • 300 ml de salsa de tomate o crema de leche
  • 1 cucharada de manteca (para la salsa)
  • Sal y pimienta
  • Queso rallado (opcional)
Preparación:

-Poné una olla a fuego medio y calentá la leche junto con la manteca hasta que la mezcla hierva suavemente y la manteca se derrita por completo, asegurándote de que quede bien integrada. Añadí la harina de una sola vez y mezclá con una cuchara de madera sin parar, hasta que la masa se vuelva espesa, uniforme y se despegue del fondo y las paredes de la olla formando una bola compacta.

-Retirá la masa del fuego y pasala a un bowl grande para que se enfríe apenas, lo suficiente como para poder trabajarla sin que se cocinen los huevos al incorporarlos. Sumá los huevos de a uno, mezclando con energía después de cada incorporación para que la masa quede lisa, brillante y sin grumos, manteniendo una consistencia espesa y maleable.

-Agregá el pollo desmenuzado bien finito, condimentá con sal, pimienta y un toque de nuez moscada, y mezclá todo hasta que quede perfectamente integrado, formando una mezcla homogénea. Humedecé dos cucharas grandes y usalas para formar las quenelles, pasándolas de una cuchara a la otra hasta darles su forma ovalada característica y lograr que queden prolijas y parejas.

-Poné una olla grande con agua y sal al fuego y, cuando esté a punto de hervir, colocá las quenelles con cuidado para que no se desarmen. Dejalas cocinar a fuego suave hasta que floten y se mantengan firmes. Retiralas con una espumadera y acomodalas en una fuente para horno, dejando un pequeño espacio entre cada una para que la salsa pueda cubrirlas bien.

-Prepará la salsa elegida calentando crema o salsa de tomate con un toque de manteca, sal y pimienta, y volcala sobre las quenelles hasta cubrirlas sin que lleguen a nadar. Espolvoreá queso rallado si te gusta un acabado más gratinado y llevá la fuente al horno a temperatura media durante unos 15 minutos, hasta que la superficie esté dorada y las quenelles se inflen apenas.

-Retirá del horno y dejalas reposar uno o dos minutos para que asienten su textura antes de servirlas bien calientes.

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