Tarta de manzana de los tres vasos, ideal para el mate: receta fácil, barata y deliciosa
Esta receta de tarta de manzana es perfecta para los que no tienen tiempo para cocinar, pero quieren algo rico para la hora de la merienda, porque se hace con ingredientes accesibles y en sencillos pasos.
Para muchos, la merienda es un momento sagrado que no se cambia por nada, un instante para relajar, saborear algo delicioso y desconectar un rato de las responsabilidades. A veces resulta difícil elegir con qué opción acompañar el mate, pero esta sencilla receta de tarta de manzanas de tres vasos te solucionará el problema.
Es fácil e ideal para los que no tienen tiempo para estar en la cocina, pero que quieren algo sabroso para la tarde o el desayuno. Además, es muy económica, ya que lleva pocos ingredientes que hay en cualquier alacena o heladera, lo cual la convierte en una opción "salvadora" para disfrutar a cualquier hora del día.
Receta de tarta de manzanas de los tres vasosEs una de esas recetas que sorprenden por lo fácil y lo rica que sale y se llama así porque todo se mide con el mismo recipiente, consiguiendo resultados suaves y deliciosos, sin necesitar balanzas ni complicaciones. Pero lo que la vuelve realmente especial es el crocante de caramelo que se forma arriba al hornearla, una capa dorada y crujiente que combina perfecto con la dulzura de las manzanas y la masa esponjosa.
Ingredientes:- 1 vaso de azúcar (aprox. 220 g)
- 1 vaso de leche (aprox. 220 ml)
- 1 vaso de harina (aprox. 125 g)
- 3 huevos
- 1 sobrecito de levadura en polvo
- 6 manzanas
- 5 o 6 cucharadas de mermelada
- 4 cucharadas de azúcar extra para el caramelo
- Un chorrito de agua
-Pelá las seis manzanas. Cuatro de ellas rallalas o cortalas en cubitos pequeños y reservá las otras dos para el final, que las vas a usar en rodajas finas para decorar por encima de la tarta. En un bowl grande, batí los tres huevos junto con el vaso de azúcar. Hacelo con batidor de mano o eléctrico hasta que la mezcla se vea espumosa y más clara.
-Sumá la leche a la mezcla de huevos y azúcar y mezclá bien hasta que quede todo integrado. Tamizá la harina junto con los 8 gramos de levadura y agregalos a la preparación anterior. Revolvé con movimientos suaves y envolventes hasta que no queden grumos.
-Agregá las manzanas ralladas o en cubitos y mezclá nuevamente para que se repartan bien en toda la masa. Enmantecá y enhariná un molde para horno. Volcá toda la preparación dentro y emparejá la superficie con una espátula o cuchara.
-Cortá las dos manzanas que reservaste en rodajas finas. Acomodalas sobre la mezcla en forma de espiral o del modo que más te guste para decorar la superficie. Llevá el molde al horno precalentado a 180°C. Horneá durante unos 45 a 50 minutos, o hasta que al insertar un cuchillo en el centro, salga limpio.
-Apenas saques la tarta del horno, pincelá la superficie con cinco o seis cucharadas de mermelada. Elegí una que tenga sabor suave como la de durazno o damasco para darle brillo sin tapar el gusto de las manzanas.
-En una sartén limpia, colocá cuatro cucharadas de azúcar y un chorrito de agua. Calentá a fuego medio sin revolver, solo moviendo un poco la sartén para evitar que el azúcar se queme, hasta que se forme un caramelo dorado claro. Verté el caramelo caliente sobre la tarta aún tibia. Hacelo con cuidado porque el caramelo endurece muy rápido al tocar una superficie fría y puede salpicar.
-Dejá enfriar por completo antes de desmoldar y cortar. Vas a notar cómo se forma una capa crocante por encima que contrasta perfecto con lo húmedo y esponjoso del interior. Listo para disfrutar.

