PASO A PASO

Una merienda diferente: tortas fritas italianas, la tradicional receta de las abuelas inmigrantes

Aunque se asemeja a la preparación tradicional argentina, estas masas crocantes están bañadas con un delicioso almíbar de naranja y tiene un “borracho” interior. 

Las tortas fritas son un plato tradicional de la gastronomía argentina y uruguaya. Sin embargo, muchos aseguran que provienen de una legendaria receta italiana que también se basa en una masa de harina de trigo, agua, sal y una cocción frita.

Como muchas preparaciones que trajeron los inmigrantes europeos, estas masitas dulces fueron una alternativa rendidora, sabrosa, económica y que llenaba a la familia en aquellos momentos donde las vacas estaban flacas. Por ello, la lista de ingredientes es acotada y se le aporta un toque de alcohol para combatir las bajas temperaturas.  

A su vez, para aportarle un toque de dulzura, estas unidades son acompañadas con un sabroso almíbar de naranja y una fina “lluvia” de azúcar impalpable, la cual le da un toque de decoración a una merienda tan sencilla como deliciosa. 

Los ingredientes necesarios para las tortas fritas italianas Para la masa
  • Harina: 300 gramos
  • Azúcar: 50 gramos
  • Manteca: 20 gramos
  • Sal: 1 pizca
  • Vino blanco: 3 cucharadas
  • Huevo: 2 unidades
  • Ralladura de limón o naranja.

Almíbar

  • Miel: 100 gramos
  • Azúcar: 100 gramos
  • Agua: 100 centímetros cúbicos
  • Jugo de naranja 50 centímetros cúbicos
  • Ralladura de 1 naranja
Tortas fritas con un toque de vino y sabor naranja.  
Tortas fritas con un toque de vino y sabor naranja.  
Una tradicional receta italiana con pasos sencillos

1- Para empezar con la masa, hacer una “corona” de harina con un hueco en el medio y una fina “lluvia” de sal para contrarrestar el dulce que luego adquirirá.

2- En el centro, verter el azúcar, la sal, ralladura de limón o naranja, la manteca pomada (derretida a temperatura ambiente), el vino blanco y los huevos. Poco a poco, integrar cada uno de los productos y unir hasta conformar una única masa. 

3- Tras lograr la consistencia mencionada, envolver en una bolsa y dejar descansar por  unos 15 a 20 minutos a temperatura ambiente. Pasado el tiempo, estirar hasta que quede bien fina, cortar rectángulos de unos 10 cm x 3 cm y tajear en el centro. 

4- En una olla amplia, colocar una abundante cantidad de aceite y freír cada una de las unidades. Cuando estén doradas de ambos lados, sacar y escurrir en un papel absorbente o tipo de cocina. Dejar enfriar hasta que estén a una temperatura media. 

5- Mientras se consigue la consistencia óptima, hacer el almíbar saborizado. Para ello vamos a mezclar agua, azúcar, miel, ralladura y jugo de naranja. Hervir de 3 a 5 minutos y dejar enfriar, es decir, debe consensar como un “caramelo”.

6- Cuando ambas preparaciones estén hechas, bañar cada una de las unidades con almíbar y decorar con una fina capa de azúcar impalpable. 

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