Una receta con sabor a la cocina de la abuela: pollo a la portuguesa, con papas y arvejas
Esta receta, conocida también como pollo a la criolla, se prepara de manera sencilla con ingredientes que se adaptan a cualquier presupuesto.
Cuando quedan los últimos días de frío en el arranque de la primavera, el paladar ya no está para guisos pero sí para una rica salsa con carne suave y mucho sabor, como la que ofrece la receta de pollo a la portuguesa, con papas y arvejas.
A este plato se lo conoce también como pollo a la criolla en muchas partes del mundo, ya que lleva cebolla, morrón, zanahorias y arvejas. A la versión hecha a base de carne vacuna se la llama bifes a la criolla.
Las recetas “a la portuguesa” llegaron a las costas del Río de la Plata en los barcos de inmigrantes europeos que escapaban de las guerras y trajeron consigo sus recuerdos y todo su conocimiento de la cocina. El legado son platos como el pollo a la portuguesa, un clásico fácil de preparar en casa y muy económico.
Se trata de una receta deliciosa y accesible. El presupuesto para esta comida depende mucho de los trozos de pollo elegidos. Se puede armar con piezas más económicas, como pata, muslo y alitas, y también con la parte más costosa, las pechugas.
La carne vacuna no abundaba en Europa en los tiempos de la inmigración hacia América. Los que llegaron desde mediados del siglo XIX hasta la mitad del XX de forma masiva al sur del “nuevo continente” se encontraron con
mayor producción de Hacienda y fueron adaptando sus recetas.
La versión “a la portuguesa” para la que en sus lugares de origen usaban gallinas, conejos o cerdo, en la Argentina tenían oportunidad de prepararlo con carne de ganado de vaca. Así nacieron los bifes a la criolla, una forma de preparar la carne cortada en láminas, con o sin hueso, junto con las verduras y la salsa.
Es una preparación exquisita y tiene un toque diferente a la de la carne blanca o de cerdo que suele invadir menos el gusto final. La receta es la misma que la del pollo a la portuguesa, nada más que la carne vacuna se sella previamente en la sartén si tiene al menos un centímetro de grosor, como ocurre con los bifes con hueso
generalmente. No así con nalga o bola de lomo cortadas como para milanesa, por ejemplo.
- 4 pata-muslos
- 1 cebolla
- 1 morrón rojo
- 2 zanahorias
- Arvejas (frescas o congeladas)
- 4 papas
- Ajo
- 1 lata de tomates
- Pimentón dulce
- Sal
- Pimienta
- Aceite.
- Vino blanco (opcional)
- Caldo de verdura (opcional)

