Así se prepara la auténtica crema catalana, el postre favorito de Messi
Descubrí cómo preparar este clásico español que vuelve loco al capitán de la Selección Argentina y combina el mejor aroma a limón con una fascinante textura aterciopelada.
Lionel Messi es un apasionado de los sabores tradicionales y cuando quiere darse un gusto dulce, elige este manjar icónico de la gastronomía europea que combina frescura y calidez en cada bocado.
Tras el vibrante triunfo de Argentina contra Austria, el clima festivo se apoderó de todos los hogares y para coronar esta jornada inolvidable, no hay mejor plan que celebrar con el postre favorito del capitán.
Crema Catalana, un postre con historia
Esta preparación es un pilar fundamental de la cocina regional española, históricamente vinculada a la festividad de San José.
Aunque existen eternas disputas culinarias sobre si es el ancestro directo de la crème brûlée francesa, su origen humilde en los conventos medievales es indiscutible, donde se utilizaban ingredientes básicos para crear algo extraordinario.
Lionel Messi mantiene una relación especial con la crema catalana. Tras instalarse en la ciudad de Barcelona con apenas 13 años, el capitán argentino disfrutó de este bocado dulce a lo largo de las dos décadas que residió allí.
Incluso tras su paso por el fútbol de París y su presente en Miami, el ídolo nacional no dejó de elegir esta delicia como su opción predilecta. Recientemente, reconfirmó su debilidad por los dulces y, aunque admitió que un helado es un buen cierre para el asado, reafirmó sin titubear que este postre típico español sigue ocupando el primer lugar.
Ingredientes para 4 porciones
500 ml de leche entera.
4 yemas de huevo.
100 g de azúcar (más un poco extra para quemar).
25 g de almidón de maíz (maicena).
Piel de 1 limón (solo la parte amarilla).
1 rama de canela.
Paso a paso:
Infusionar: En una olla, calienta la leche con la cáscara de limón y la canela a fuego medio. Antes de que hierva, retira, tapa y deja reposar 10 minutos. Luego, cuela la mezcla para retirar las aromáticas.
Mezclar: En un bol, bate las yemas con el azúcar hasta que blanqueen. Incorpora el almidón de maíz disuelto en un chorrito de leche fría para evitar grumos.
Cocinar: Vierte la leche tibia sobre la mezcla de yemas sin dejar de batir. Regresa todo a la olla a fuego bajo, removiendo constantemente con cuchara de madera hasta que espese (sin que llegue a hervir).
Enfriar: Sirve en cazuelas individuales, deja enfriar a temperatura ambiente y luego lleva a la heladera al menos 4 horas.
Caramelizar: Justo antes de servir, espolvorea una capa fina de azúcar y quémala con un soplete de cocina o una cuchara caliente hasta crear una costra crujiente.
Consejos de experto:
La temperatura: Si la mezcla se calienta demasiado rápido, las yemas pueden cortarse. Ten paciencia y usa siempre fuego suave.
El toque final: La costra de azúcar debe estar bien fría cuando la quemes; si el postre está tibio, el azúcar se hundirá y no quedará crujiente.
Calidad: Usa leche entera y huevos frescos de campo para lograr ese color amarillo vibrante y una textura mucho más cremosa.

