Cuenta DNI en carnicerías: el corte de carne que está a $6.000 y te va a salvar el asado
El corte que es furor en San Juan se convirtió en la salvación de las parrillas bonaerenses. Con el descuento del Banco Provincia, podés comer un manjar por monedas.
En medio de una inflación que no da respiro, los vecinos de la provincia de Buenos Aires saben que tienen en las carnicerías de barrio una punta de espalda con el descuento de Cuenta DNI.
En esta oportunidad, el corte que se instaló rinde para toda la familia y tiene un sabor concentrado que le gana a cualquier opción cara.
El ritual del domingo se defiende con el cuchillo entre los dientes y la tecnología a mano. Los "apostadores" de la parrilla ya no buscan los cortes tradicionales que valen una fortuna; ahora van directo al mostrador a preguntar por la punta de espalda. Es una opción barata, rendidora y que, con el beneficio de la billetera digital, deja el ticket final en un número que permite invitar a los parientes sin quedar en rojo con el banco.
Cómo funciona el reintegro de Cuenta DNI en carnicerías
El beneficio del Banco Provincia es la herramienta clave para ganarle a la malaria económica. Durante los días de promoción en carnicerías adheridas, los usuarios acceden a un 20% de descuento pagando con la aplicación. Si el kilo de este corte fresco cuesta en promedio $7.500, con el reintegro automático de $1.500, el precio real que paga el vecino es de $6.000.
Es fundamental tener en cuenta que, para que el ahorro impacte, el pago debe realizarse mediante QR o clave DNI con dinero en cuenta. No aplican pagos con tarjeta de crédito o transferencias externas. Además, hay que estar atentos al tope de reintegro semanal por persona, que suele renovarse cada sábado, permitiendo que miles de hogares bonaerenses puedan stockearse de carne para toda la semana con un ahorro significativo en la compra mensual.
Punta de espalda: de San Juan a las parrillas del conurbano
Este corte de ternera es el orgullo de la gastronomía sanjuanina y ahora es ley en las brasas de Buenos Aires. Se ubica exactamente debajo del matambre y por encima de las costillas de la vaca. Su forma es parecida a la del mapa de San Juan, de ahí su mística. Al ser una pieza fibrosa pero con una buena capa de grasa, logra una jugosidad única que no tiene nada que envidiarle al vacío o al asado de tira.
Su tamaño considerable es ideal para las reuniones grandes. Una sola pieza puede pesar entre dos y tres kilos, lo que asegura que nadie se quede con hambre. En el mostrador del carnicero, la punta de espalda se destaca por su color rojo intenso y esa cobertura blanca que, al contacto con el fuego, se transforma en una costra crocante y sabrosa. Es un símbolo de identidad que se nacionalizó por una cuestión de bolsillo y paladar.
El paso a paso para que la carne salga como una manteca
Para lucirse frente a los invitados sin gastar una fortuna, el secreto está en la paciencia y el fuego lento. La punta de espalda no es para apurar; es para disfrutar mientras se comparten unos mates cerca de las brasas. Seguí estas instrucciones precisas para que no se te arrebate:
El marinado: Mezclá aceite, mucho ajo picado y hierbas frescas como romero u orégano. Pintá la carne al menos dos horas antes de llevarla al fuego.
El sellado: Arrancá con un fuego medio-alto para sellar todos los lados de la pieza. Esto atrapa los jugos internos y garantiza que la carne no quede seca.
Cocción lenta: Una vez sellada, bajá la intensidad de las brasas. El calor debe ser constante pero suave, permitiendo que las fibras se ablanden lentamente.
El descanso: Una vez que la sacás de la parrilla, dejala reposar cinco minutos antes de meterle el cuchillo. Si la cortás apenas sale, perdés todo el jugo en la tabla.
Opciones gasoleras si no encontrás stock en el barrio
Debido al éxito de los descuentos de Cuenta DNI, a veces la punta de espalda vuela de los mostradores temprano. Si el carnicero te dice que no tiene, no te desesperes; existen alternativas con sabores parecidos y precios amigables. La tapa de asado es la compañera ideal: es un poco más dura, pero con una cocción lenta queda espectacular y tiene un gusto muy potente que rinde muchísimo.
Otras opciones que aceptan el beneficio del 20% son la falda y la cima. Son cortes más económicos que la media pero muy rendidores tanto para la parrilla como para los guisos. Lo importante es no renunciar al ritual del asado y aprovechar cada peso de reintegro. En tiempos de vacas flacas, el ingenio en el mostrador y el uso de la billetera digital son los mejores aliados para que el banquete del fin de semana siga siendo una realidad en el barrio.

