El corte de carne que rinde más que un kilo de asado y es de los más baratos
Este corte se convirtió en el protagonista indiscutido de las mesas bonaerenses debido a su rendimiento y versatilidad en la cocina.
El consumo de espinazo registró un incremento masivo en las carnicerías de la provincia de Buenos Aires durante este frío mayo de 2026. Su valor de $3.899 el kilo representa apenas una cuarta parte de lo que cuesta un kilo de asado tradicional en cualquier comercio de cercanía. Este fenómeno responde tanto a su bajo costo como a su espectacular rendimiento al momento de encender el fuego.
Este clásico corte, extraído directamente de la columna vertebral del animal, aporta una gran cantidad de colágeno y sabor gracias a su estructura ósea. Por este motivo, miles de vecinos colmaron las filas de los comercios para abastecerse antes de que las temperaturas invernales continúen descendiendo en la región.
La estrategia digital para amortiguar el impacto de los precios
La billetera digital del Banco Provincia, Cuenta DNI, ofrece un 20% de descuento de lunes a viernes en los comercios adheridos del territorio bonaerense. Esta rebaja fundamental permite conseguir el kilo de carne por un valor neto cercano a los $3.120, devolviendo alivio a los ingresos familiares.
El tope de reintegro otorgado por la aplicación oficial alcanza los $5.000 semanales por persona. Para aprovechar al máximo el beneficio, los clientes realizan un consumo total de $25.000 en sus compras de confianza.
Opciones potentes para el recetario invernal
La versatilidad de este ingrediente gana terreno en el recetario popular para ganarle al invierno sin gastar una fortuna. Los cocineros utilizan las porciones de res principalmente para cocinar un suculento puchero mixto, caldos concentrados y estofados de larga cocción. La presencia del hueso resulta indispensable porque distribuye el calor de golpe y estira las porciones para alimentar a familias numerosas con una sola cacerola.
Existe una paridad notable con la variante de cerdo, la cual se destina mayormente a guisados pesados con legumbres, arroces aguados o preparaciones con salsas picantes. El secreto de los especialistas se basa en hervir la pieza a fuego lento durante un mínimo de dos horas continuas. Este proceso prolongado ablanda las fibras musculares hasta lograr que la carne se desprenda sola, logrando una textura tierna que rinde el doble en el plato.

