TENÉS QUE PROBARLO

El truco definitivo para transformar el vegetal más resistido en un manjar

Una técnica de cocción que permite potenciar los sabores naturales del coliflor sin necesidad de usar cremas ni quesos.

La coliflor suele ser la gran olvidada en la mesa familiar por su aroma intenso o su sabor particular cuando se cocina de forma tradicional. Sin embargo, este vegetal posee una versatilidad única que pocos logran aprovechar al máximo en la cocina diaria. La clave para cambiar la percepción sobre este ingrediente reside en un método de preparación que resalta sus matices de frutos secos y suaviza sus notas más amargas.

Según los expertos en gastronomía, existe una forma sencilla y ligera de disfrutarla sin enmascarar su esencia con añadidos pesados como la nata o el queso. Esta propuesta busca que la coliflor desarrolle todos sus sabores de forma plena y natural a través de un procedimiento que cuida cada etapa de su transformación.

La reivindicación de un ingrediente olvidado

Mientras vegetales como el brócoli ganan terreno en las dietas modernas, la coliflor espera su momento para brillar como una opción saludable y ligera. El principal error al utilizar este producto es el exceso de cocción, lo cual vuelve al vegetal algo insípido o genera esos sabores típicos que a veces resultan desagradables. 

Si la cocción es corta, resaltan los matices característicos de las coles; pero si el tiempo se ajusta correctamente, los aromas se vuelven más complejos y agradables. La receta actual utiliza el agua de forma estratégica para que el sabor sea el protagonista absoluto del plato.

El secreto de la cocción en dos tiempos

El truco fundamental de esta preparación consiste en cocinar la verdura en varios tiempos para potenciar todas sus virtudes. Al separar la cocción en dos partes, usted logra una textura cremosa pero con un sabor profundo que genera una gran satisfacción al paladar. 

Cómo preparar una crema de coliflor deliciosa.
Cómo preparar una crema de coliflor deliciosa.

Además, el agregado de un elemento crujiente al momento de servir añade un contraste de texturas estupendo que potencia los aromas naturales del plato. Este método asegura que la coliflor no sea una opción sosa, sino una comida sabrosa que funciona de maravilla para las cenas.

Lista de ingredientes para cuatro personas

  • 1 unidad de coliflor.
  • 1 puerro.
  • 1 cebolla dulce.
  • 1 litro de agua o caldo de verduras.
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra.
  • 5 g de mantequilla (esta opción es voluntaria).
  • 5 ml de vinagre de jerez.
  • Cebollin picado, pimienta negra molida y sal.


Paso a paso para un resultado profesional

  1. Corta las hojas de la coliflor y la parte gruesa del tallo; luego separa unas flores pequeñas y trocea el resto del vegetal.
  2. Corta los extremos del puerro, lo lava bien y lo pica en rodajas junto con la cebolla.
  3. Calienta un chorro de aceite de oliva en una olla y dora el puerro con la cebolla durante unos 5 o 7 minutos.
  4. Añade la mitad de la coliflor troceada, cubre con el agua o caldo y hierve la mezcla por 15 minutos.
  5. Incorpora el resto de la coliflor a la olla y deja cocer todo por otros 15 o 20 minutos más.
  6. Mientras tanto, usted dora las flores pequeñas reservadas en una sartén con aceite o mantequilla hasta que queden crujientes.
  7. Aliña esas flores con el vinagre de jerez y las guarda para el final.
  8. Tritura la crema hasta que sea muy fina y ajusta la cantidad de agua según su gusto personal.
  9. Sirve la preparación bien caliente con las flores crujientes encima, el cebollino y un toque final de aceite de oliva.
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