Galletitas de naranja: una receta fácil y rendidora para la merienda
Con pocos ingredientes y un sabor cítrico irresistible, esta preparación dulce se destaca por su simpleza y por llenar la cocina de un perfume inconfundible.
La merienda es uno de los momentos más lindos del día: una pausa necesaria para recargar energías, compartir algo rico o simplemente disfrutar de un café o mate acompañado de un plato dulce casero.
Estas galletitas de naranja se convierten en un acompañante infalible, pero también funcionan como una excelente alternativa para regalar, llevar a una reunión o tener listas en un frasco para cualquier antojo.
Ingredientes para las galletitas de naranja
100 g de manteca a temperatura ambiente
150 g de azúcar
Ralladura de 1 naranja
Jugo de ½ naranja
1 huevo
300 g de harina 0000
1 cucharadita de polvo de hornear
Pizca de sal
Paso a paso de la preparación
Preparar todo antes de empezar
Sacá la manteca de la heladera con anticipación para que esté blanda (no derretida). Lavá bien la naranja porque vas a usar la ralladura. Precalentá el horno más adelante, cuando la masa ya esté lista.-
Cremar manteca y azúcar
En un bowl grande, colocá la manteca y el azúcar. Batí con batidor de mano o eléctrico durante 2 a 3 minutos, hasta obtener una crema más clara, suave y aireada. Este paso ayuda a que queden livianas. -
Sumar el huevo
Agregá el huevo y batí nuevamente hasta integrar por completo. La mezcla puede verse apenas cortada al principio: seguí batiendo hasta que se una. -
Incorporar naranja
Añadí la ralladura (solo la parte naranja de la cáscara, evitando lo blanco) y el jugo. Mezclá bien para que el sabor cítrico quede distribuido de manera pareja. -
Tamizar secos
En otro recipiente, tamizá la harina junto con el polvo de hornear y la pizca de sal. Esto evita grumos y mejora la textura final. -
Unir secos y húmedos sin amasar de más
Sumá los ingredientes secos en 2 o 3 tandas sobre la mezcla húmeda. Integrá con espátula o cuchara. Cuando cueste mezclar, pasá a usar las manos solo lo justo. La idea es formar una masa blanda, uniforme y que no se pegue demasiado.
-
Si está muy pegajosa: agregá 1 a 2 cucharadas de harina.
-
Si la notás seca: sumá 1 cucharadita extra de jugo o un chorrito mínimo de leche.
-
Reposo en frío (clave para que no se deformen)
Tapá la masa y llevala a la heladera 20 a 30 minutos. Esto la afirma y ayuda a que las galletitas mantengan mejor la forma en el horno. -
Precalentar y preparar la placa
Precalentá el horno a 180 °C. Cubrí una placa con papel manteca o enmantecala y enharinala suavemente. Dejá espacio entre galletitas porque crecen un poco. -
Formar las galletitas
Tomá porciones parejas (tipo nuez) y armá bolitas. Aplastalas apenas con la palma o con un tenedor. Si querés un toque extra, podés pasar la parte superior por azúcar antes de llevarlas al horno. -
Hornear controlando el punto justo
Horneá 12 a 15 minutos, según tu horno. Están listas cuando los bordes apenas se doran y el centro todavía se ve clarito: al enfriar terminan de afirmarse. No las dejes oscurecer demasiado para que no queden secas. -
Enfriado y textura final
Retirá la placa del horno y dejalas 5 minutos ahí (son frágiles recién salidas). Luego pasalas a una rejilla para que enfríen por completo y queden con buena textura. -
Extra opcional para terminar
Una vez frías, podés espolvorear con azúcar impalpable o sumar un glasé simple (impalpable + jugo de naranja) para un acabado más "pastelería".
Consejos útiles
No sobrecocinar: deben quedar claras para que mantengan su textura tierna.
Se pueden espolvorear con azúcar impalpable una vez frías.
Para un sabor más intenso, sumar unas gotas de esencia de vainilla o un toque de jengibre rallado.

