UN MANJAR

Receta de "Soufflé de queso", el clásico francés bien esponjoso y sabroso que se hace con pocos ingredientes

Suave por dentro, dorado por fuera y con ese aire elegante que lo hace irresistible. Este soufflé de queso demuestra que no hace falta complicarse ni usar ingredientes raros para lograr un plato clásico, rico y lleno de sabor.

El soufflé de queso es uno de esos platos que suenan difíciles, pero en realidad esconden una preparación bastante más simple de lo que parece. Con pocos ingredientes y algunos pasos clave, se puede lograr una textura liviana y aireada que se infla en el horno y conquista desde el primer bocado.

Este clásico de la cocina francesa combina lo mejor de dos mundos: sabor intenso y una suavidad que se desarma en la boca. Dorado por fuera, bien esponjoso por dentro y con ese toque elegante que lo vuelve protagonista de la mesa, es una receta perfecta para animarse a cocinar algo distinto sin necesidad de técnicas complicadas ni productos difíciles de conseguir.

¿Cómo preparar un buen Soufflé de queso y sorprender a tus invitados?

¿Cómo preparar un buen Soufflé de queso y sorprender a tus invitados?

¿Cómo preparar un buen Soufflé de queso y sorprender a tus invitados?

Ingredientes (para 4 porciones):

  • 40 g de manteca

  • 40 g de harina

  • 300 ml de leche

  • 4 huevos (claras y yemas separadas)

  • 120 g de queso rallado (gruyere, emmental o un queso semiduro)

  • Sal a gusto

  • Pimienta a gusto

  • Nuez moscada (opcional)

Preparación:

-Para preparar este soufflé de queso, empezá precalentando el horno a 190 °C y enmantecá bien un molde alto apto para horno, espolvoreándolo con un poco de queso rallado o pan rallado para que no se pegue y ayude a que el soufflé suba parejo.

-En una cacerola chica, derretí la manteca a fuego bajo y agregá la harina de una sola vez. Mezclá constantemente durante uno o dos minutos, sin dejar que se dore, hasta que se forme una pasta lisa. De a poco, incorporá la leche tibia sin dejar de revolver para evitar grumos, y seguí cocinando hasta obtener una salsa espesa y suave. Retirá del fuego y dejá entibiar unos minutos.

-Con la preparación todavía tibia, sumá las yemas de huevo de a una, mezclando bien después de cada agregado. Incorporá el queso rallado, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada si te gusta, hasta lograr una mezcla cremosa y bien sabrosa.

-En un bowl aparte, batí las claras a punto nieve firme, pero sin que queden secas. Agregá una cucharada de las claras a la mezcla de queso para aligerarla y luego incorporá el resto con movimientos envolventes, cuidando de no bajar el aire para que el soufflé conserve su textura esponjosa.

-Volcá la preparación en el molde, llenándolo hasta tres cuartos de su capacidad y alisando apenas la superficie. Llevá al horno caliente y cociná durante 25 a 30 minutos, sin abrir la puerta, hasta que esté bien inflado y dorado por arriba.

-Servilo apenas salga del horno, cuando todavía está alto y liviano, porque el soufflé empieza a bajar con el paso de los minutos. Acompaña perfecto una ensalada fresca o puede disfrutarse solo, bien calentito, con todo su sabor y suavidad intactos.

Esta nota habla de: