Receta de verano: cómo hacer una torta de durazno fácil, liviana y en pocos pasos
Ideal para una merienda casera o un postre liviano, esta torta de durazno se prepara con ingredientes simples, no requiere amasado y se destaca por su textura esponjosa y su sabor fresco.
Si buscás una receta liviana, rendidora y muy sabrosa, la torta de durazno es una gran opción para preparar durante el verano. Fácil de hacer, con pocos ingredientes y con un sabor suave, se convierte en una gran aliada para resolver una merienda improvisada o acompañar un mate de fin de semana.
Esta deliciosa torta puede elaborarse con duraznos frescos cuando están en temporada o con duraznos en almíbar durante el resto del año. Incluso se puede adaptar con pequeños detalles, como un toque cítrico o un poco de azúcar espolvoreada por encima para lograr una superficie dorada y crocante.
Para quienes deciden disfrutar esta torta como un postre de verano, se puede servir con una bocha de helado o crema batida para aportarle un sabor y una textura húmeda.
Receta para hacer torta de durazno en pocos pasos y muy fácil
Ingredientes:
- 2 huevos.
- ½ taza de azúcar.
- 1 taza de aceite.
- 1 taza de leche.
- 2 tazas de harina leudante.
- 1 cucharadita de esencia de vainilla.
- 2 duraznos frescos o 1 lata de duraznos en almíbar (bien escurridos).
- Opcional: ralladura de limón o azúcar para espolvorear.
Preparación:
- En un bol amplio, colocá los huevos junto con el azúcar y batí a mano hasta que la mezcla se vea más clara y ligeramente espumosa.
- Incorporá el aceite y la leche, mezclando de manera uniforme hasta integrar todos los líquidos.
- Sumá la esencia de vainilla y, si te gusta, un poco de ralladura de limón para darle un aroma más fresco.
- Agregá la harina leudante de a poco, mezclando con cuchara o espátula, hasta lograr una preparación lisa, sin grumos y de consistencia fluida.
- Volcá la mezcla en una tortera previamente enmantecada y enharinada, distribuyendo bien la masa.
- Cortá los duraznos en gajos y acomodalos sobre la superficie, presionando suavemente para que se integren.
- Llevá a horno precalentado a 180 grados y cociná durante 40 a 45 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo salga seco.
- Retirá, dejá entibiar y desmoldá.
Tips para mejorar la receta
- Si usás duraznos en almíbar, asegurate de escurrirlos bien para evitar exceso de humedad.
- Para un toque extra, podés espolvorear azúcar sobre la superficie antes de llevar al horno y lograr una capa crocante.
- Esta base funciona muy bien con otras frutas como peras, manzanas o ciruelas.
- Servida tibia con un poco de crema o helado, se transforma en un postre simple pero irresistible.

