Aunque suena algo vintage en estos tiempos, las historias de amor y amistad sostenidas en el tiempo a través de llamados telefónicos siguen vigentes y son verdaderamente emocionantes. Un ejemplo de esto es el reciente caso de Gladys Hankerson, una anciana estadounidense que marcaba el número de teléfono de un extraño por equivocación, entabló una relación amistosa durante 20 años, y finalmente pudo conocer a su interlocutor en persona en el último Día de Acción de Gracias.

La enternecedora historia que dio vuelta al mundo se dio a conocer a través de la BBC, que pudo conseguir los testimonios de la abuelita y el hombre que pasó a ser parte de su núcleo de confianza.

Todo comenzó hace dos décadas, cuando Gladys (80), quien tiene la visión reducida, intentó llamar a su hermana, que vive en Mayland, Estados Unidos, pero en vez de marcar el código de área “410”, lo hizo con el “401”. Por este motivo, del otro lado de la línea la atendió Mike Moffit, habitante de Rhode Island.

“’Oh, cariño, tengo el número equivocado”, dijo ella, y colgó muy rápido. Lo hizo un par de veces ese día, la próxima semana lo mismo, y al mes siguiente también”, contó Moffit al medio, pero él siguió levantando el teléfono. Un día, antes de que Gladys cortara la comunicación, la frenó y le preguntó quién era y qué estaba tratando de hacer. “Y comenzamos a hablar”, añadió.

Entonces, la anciana relató al reconocido canal del hemisferio norte que le había explicado que intentaba llamar a su hermana, cuando él se presentó y dijo “yo soy Mike”. “Yo le dije que mi hijo falleció, y él dijo que lo sentía mucho y me habló muy bien, y yo hablé muy bien con él. Después de eso, tuve su número de teléfono y lo anoté en un papel, y siempre lo llamé”, expresó Hankerson.

La anciana atravesaba uno de los momentos más duros de su vida tras haberse divorciado y haber perdido a su hijo. Por esta razón, indicó que los llamados de Mike siempre le levantaban el ánimo. “Durante ese tiempo me sentía desanimada, y él sintió mi simpatía y me animó, fue muy amable”, concretó.

En tanto, 20 años después de aquel llamado erróneo que inició una relación de amistad a la distancia y por teléfono, Mike decidió sorprenderla con una visitar a su casa mientras se encontraba junto a su familia en el estado de Florida por las últimas vacaciones de Acción de Gracias. Cuando Gladys abrió su casa es Delray Beach, las hijas del hombre estaban registrando el momento con su celular desde el auto entre risas y vieron la expresión de emoción de la anciana y de su papá y cómo se mezclaron en un abrazo.

“Entré y dije que ‘¡Soy Mike de Rhode Island!’, y ella simplemente levantó las manos y dijo '¡Qué bendición!'”, contó Moffitt. "Oh, fue un gran día, fue el Día de Acción de Gracias más feliz que hubo, eso me alegró el día", expresó.

“Me gustaría que más gente pudiera ser así, ya sabes, eso sería tan agradable, el mundo también sería mejor, la gente sería mejor”, dijo Hankerson.