Todos los que alguna vez trabajaron de mozo saben que no es una tarea fácil, especialmente por el trato con los clientes, que a veces puede ser coordial y otras, no tanto.

Algunos restaurantes pueden llegar a convertirse en un ambiente familiar, pero no todos los comensales tienen un trato agradable con el personal.

Por tal motivo, una camarera del bar Eguzki de la ciudad vasca de Vizcaya, le cobró 10 euros extras a un hombre por "tocarle los cojones", o sea, "molestarla y hacerle bromas"

La trabajadora acordó con el dueño impirimir el ticket del valor de la cena, donde se puede ver ese importe agregado. Y ambos lo viralizaron a través de las redes sociales.

"Es un bromista y siempre se mete conmigo, aunque sin faltar al respeto", afirmó la mujer. "Al ver en Internet un ticket igual se me ocurrió. Se lo comenté al jefe y me dijo que sí, que lo hiciéramos”, añadió.

Por lo visto, el cliente no se tomó a mal este suplemento y lo pagó "sonriente", ya que creyó que se lo merecía.

Casi la mitad del gasto en el bar fue por "tocar los cojones".