La visita de un grupo de mujeres a un restaurante terminó en escándalo: se negaron a pagar el ticket porque consideraron que la propina exigida era "exorbitante", pero el dueño del local intervino y según denunciaron las clientas, las insultó y les pegó.

El hecho ocurrió el pasado martes en Wolfie's Restaurant, ubicado en Houston (Estados Unidos), y al día siguiente los protagonistas dieron su versión de los hechos en diferentes medios locales.

Todo comenzó por un desacuerdo de la propina. De acuerdo a las mujeres, la propina que se cobraba era del 30 %, pero el propietario dice que es del 18 %, un monto especial para fiestas grandes. La mesa involucrada tenía 11 personas; seis mujeres y cinco niños.

 

 

El desacuerdo se convirtió rápidamente en un altercado físico, que fue captado por la cámara de seguridad y llegó hasta al estacionamiento del lugar. Pero las comensales denunciaron que además recibieron insultos raciales por parte del propietario.

Quanell X, una activista negro de la comunidad local y representante de las mujeres, sostuvo que fueron discriminadas y les dijeron que estaban en la ruina. 

"Cuando llegó el momento de pagar la factura, no estuvieron de acuerdo", dijo Quanell X, en diálogo con FOX 26. "La propina era demasiado alta, del 30 %, cuando todo el mundo siente la presión económica", agregó.

Por su parte, Jasmine Scott, una de las mujeres, denunciantes, sostuvo: "Dijo insultos raciales. Nos llamó Black b*, nos llamó arruinados. Dijo insultos raciales".

 

La versión del dueño del restaurante

En primera instancia, el restaurante emitió un comunicado sobre lo sucedido: "Lamentamos profundamente que este incidente se haya salido de control... las mujeres se rehusaron a pagar la cuenta de 385, la misma sigue impaga".

Pero con el correr de las horas, el dueño, Scott Weir, decidió hablar con la televisión local. Según su versión, la discusión se intensificó cuando una de las mujeres expresó que no debían pagar la cuenta.

 

"La propina del 18 % está publicada en la pared y en el menú. Aparece otra señora y dice: 'no tenemos que pagar la cuenta y no hay nada que puedas hacer al respecto'. Fue entonces cuando las cosas se volvieron locas", dijo Weir a FOX 26.

"Se trataba de que yo cobrara mi factura de 395 dólares. Así que no, no se trataba de raza", agregó.

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