No pasan muchas cosas en Royston, un pequeño pueblo de 17 mil habitantes en el condado de Hertfordshire, al norte de Londres. Pero la que sucedió hace pocos días todavía es un misterio: más de un centenar de clientes de un supermercado tuvieron problemas para retirar sus autos del estacionamiento.

Por alguna razón que está bajo investigación, las llaves electrónicas de los vehículos quedaron inhabilitadas al mismo tiempo. En algunos coches sonaron las alarmas cuando los dueños quisieron abrir sus puertas y otros, con comandos más sofisticados, directamente quedaron bloqueados y no pudieron ser puestos en marcha.

"Hemos recibido una serie de llamadas de ciudadanos que no han podido acceder a sus vehículos en el estacionamiento de Tesco en Old North Road, Royston. Por razones aún desconocidas, parece haber un problema en esta área con llaveros que no funcionan correctamente", dijo la policía local en un comunicado.

 

 

 

Algunos especialistas en delitos electrónicos sospechan que pudo haberse tratado de algún intento de robo por parte de ladrones que interfieren en la frecuencia de los controles remotos, haciendo creer a sus portadores que trabaron las puertas cuando en realidad el mecanismo no fue activado. Por eso se notificó del incidente al Ofcom, ente regulador de radio y televisión.

"Se está llevando a cabo una investigación, dirigida por el Ofcom con el apoyo del jefe de policía, Taranvir Gill, y hemos puesto al gerente de Tesco al tanto del trabajo en curso. Deseamos tranquilizar a los residentes de que somos plenamente conscientes de los problemas que afectan el acceso intermitente a los vehículos en este estacionamiento", señaló la nota sin dar mayores respuestas a los clientes que llegaron al centro comercial en auto y tuvieron que irse a pie.

 

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