DE NO CREER

Se "mató" rindiendo un parcial de 4 horas y le ocurrió algo insólito: "Lo peor que le puede pasar a un estudiante"

La chica contó en redes sociales que había estudiado un montón para el examen y generó conmoción al revelar la desopilante situación que le tocó protagonizar: “El peor día de mi vida”.

Una insólita situación le ocurrió a una joven que se “mató” estudiando y estuvo 4 horas rindiendo un parcial en la facultad: “Lo peor que le puede pasar a un estudiante”, según admitió en las redes sociales.

La chica, quien remarcó que se había preparado mucho para ese examen, relató qué le sucedió tras rendir el escrito y generó conmoción en la red social X: “El peor día de mi vida”.

La pesadilla de cualquier estudiante

La joven, llamada Irina, compartió en redes sociales una situación tan insólita como dolorosa para cualquier estudiante universitario.

La chica rindió un examen de 4 horas, se esforzó al máximo, “transpiró” conocimiento, resolvió todo con detalle... y días después descubrió que nunca había entregado el parcial. Sí, así como suena: las hojas quedaron guardadas en un cajón de su casa, intactas, sin haber llegado jamás a manos del docente.

“ME ACABA DE PASAR LO PEOR QUE LE PUEDE PASAR A UN ESTUDIANTE”, escribió la protagonista del drama académico en su cuenta de X, con mayúsculas que gritaban desesperación. “Estoy en estado de shock, nunca me pasó algo así, me voy a MATAR”, agregó la conmocionada alumna de la UTN.

“El sábado rendí un parcial de casi 4 horas re complejo para el cual me maté estudiando y recién revisando cajones ME ENCONTRÉ CON EL PARCIAL Y TODA LA RESOLUCIÓN. O SEA QUE NUNCA LO ENTREGUÉ. Es el peor día de mi vida”, concluyó, con el corazón en la mano y, probablemente, un nudo en el estómago.

La peor pesadilla que puede tener un estudiante.
La peor pesadilla que puede tener un estudiante.

La publicación “estalló” y provocó diferentes reacciones, entre las personas que sintieron empatía por la estudiante de Ingeniería en Sistemas, aquellas que vivieron situaciones parecidas y otras que prefirieron burlarse de una situación realmente desopilante.

“Comunicate con la cátedra, con la mayor urgencia posible, comentá tu situación y ofrecé una defensa oral para acompañarlo, así se ve que no aprovechaste tiempo extra o algo así”, recomendó un usuario. “Si te tomaron lista borrá este tuit y fingí demencia… es tu palabra contra la de ellos que no entregaste… si el profesor ‘perdió’ el parcial es 10 directo”, sugirió otro.

La joven dio aviso del incidente al correo de la cátedra.
La joven dio aviso del incidente al correo de la cátedra.

“No me entra en la cabeza. ¿Te fuiste sin entregar nada? Me pasó de entregar hojas con cálculos auxiliares o salir tan quemado que no recordaba donde había dejado el auto… ¿pero esto?”, escribió un hombre. “Hay que volver a las formas antiguas. Cuando rendía, se dejaba la Libreta Universitaria al profesor. Al entregar el parcial, te la devolvían”, apuntó otro. “¿Nadie te frenó? A mi me toman lista a la entrada, hay que dejar mochilas y celulares, se rinde y se tiene que entregar y FIRMAR. Y ahí recién te retirás”, acotó un tercero.

“En un parcial de matemáticas me llevé dos hojas de resolución de problemas a mi casa. Al otro día fui a ver a la profesora en estado de shock. Me las recibió”, recordó una mujer. “Tranquila. Me ocurrió en un examen de química, no había dormido. Me olvidé de entregar una hoja. Fui a recuperatorio. Me recibí igual y con buen promedio”, la tranqulizó otra joven. “Me pasó dos veces, una en pandemia (había que sacarle foto y mandarlo por mail y escribí mal el correo) y otra presencial, que entregué una sola hoja", aportó otra chica.

En tanto, otros eligieron hacer bromas, como el usuario que se preguntó “¿Universidad?” y opinó que “¡lo que te da futuro es ser influencer!”, y también hubo espacio para algún que otro meme.

En un momento así solo se puede reír pic.twitter.com/SUxJAEBwZ6— Dani (@dan_91m) June 13, 2025    

Mientras, el parcial olvidado descansa en paz (o en culpa) dentro de un cajón, con todas sus respuestas perfectamente desarrolladas, como un testamento del esfuerzo no recompensado. Aunque no llegue a haber nota, sí quedará la moraleja: revisar bien los bolsillos, carpetas, mochilas y cajones... antes de irse del aula.

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