Una guardiacárcel fue acusada de mantener relaciones sexuales con un preso en Australia y se suma a un nuevo caso en tan solo una semana. La prensa local denominó "camas calientes" a los hechos ocurridos en las prisiones nacionales.

Demmi Zeschke era una funcionaria de la cárcel de Long Bay, donde aún cumple su condena Jarad Smith, apresado por atropellar y matar a una pareja mientras estaba borracho y bajo los efectos de la cocaína.

La mujer tenía relaciones en el gimnasio.


La implicada cambió sus horarios para poder tener sexo con el recluso por la noche. De esta forma, los encuentros se realizaban en el gimnasio del establecimiento.

Sin embargo, fueron descubiertos por otros empleados de la cárcel e inmediatamente Zeschke finalizó el romance y presentó la renuncia.

Los familiares de las víctimas que atropelló Smith repudiaron la situación y consideraron que es una evidencia de las insólitas condiciones en las que el asesino está cumpliendo su sentencia.

El prisionero, el día de su sentencia.


"Probablemente la pasa mejor que nosotros", aseguró a los medios locales la hermana de la fallecida, Katherine Pracy.

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