El nuevo hombre más viejo del mundo es un japonés de 112 años, Masazo Nonaka, anunció este martes el Guinness de los Récords, mientras que su familia reveló los secretos de su longevidad: su debilidad por los dulces y los largos baños en aguas termales. 

Fue reconocido por el Libro Guinness.

Nacido el 25 de julio de 1905, el anciano recibió un certificado oficial en su domicilio de Hokkaido, la gran isla japonesa del norte del país. Sucede a un español, Francisco Núñez Olivera, fallecido en febrero a los 113 años. 

El centenario japonés vive con su familia, que gestiona un ryokan, un albergue tradicional donde los visitantes pueden descansar en “onsen” (baños termales). 

Se mueve en silla de ruedas.

"Se mueve en silla de ruedas pero está en buena forma”, cuenta a la AFP Yuko Nonaka, su nieta. 

"Le encanta comer toda clase de caramelos, japoneses u occidentales”, dice. “Lee los periódicos todos los días y a menudo se baña en los onsen”. 

Tiene siete hermanos y una hermana que viven cerca, según el Guinness. Casado en 1931, tuvo cinco hijos. 

El hombre más longevo del mundo.

El Guinness de los Récords también está investigando para identificar a la mujer más anciana del mundo, un título sin dueña desde la muerte de la jamaicana Violet Brown, de 117 años, en julio de 2017. 

Japón, conocido por la larga esperanza de vida de sus habitantes, puede presumir de ser el país que ha dado varios hombres más viejos del mundo, incluidos Jiroemon Kimura, fallecido en junio de 2013 con 116 años, y Sakari Momoi, que murió en julio de 2015 con 112 años. 

El año pasado había cerca de 68.000 centenarios registrados en Japón, según las estadísticas oficiales. 

El récord de longevidad que puede ser probado oficialmente, en ambos sexos, corresponde a la francesa Jeanne Calment, que falleció en 1997 a los 122 años y 164 días de edad, apunta el Guinness.