"No violé a mi suegra, me equivoqué de habitación al estar borracho", declaró el sujeto en la audiencia del juzgado de Las Palmas, tras ser acusado de haber abusado sexualmente de su suegra, una mujer de 87 años enferma de Alzhéimer, informó Canarias 7.

 

"En lugar de ir a mi cuarto, entré al de suegra por error. Estaba todo oscuro y cuando bajé la manta y me fui a meter en la cama, mi suegra gritó y en ese momento me di cuenta de la equivocación y salí de inmediato", dijo en dependencias judiciales.

Además contó que ese día había estado en una comida familiar, y luego en una fiesta local donde había tomado "bastante ron".

Pero en realidad el testimonio de su ex mujer no lo ayuda en nada: "Yo escuché ruidos y me fui a su habitación. Al llegar, vi un bulto encima de mi madre y por eso chillé. En ese momento lo vi en estado de erección, intentando subirse los calzoncillos y el pantalón como un loco", dijo la joven indignada.

El Ministerio Fiscal solicitó una pena de prisión de 10 años, máxima que prevé la ley para estos casos, y 30.000 euros de indemnización para la víctima.