La viuda del cineasta Carlos Carvalho, de 47 años, exigió encontrarse cara a cara con "Gerald", la jirafa que golpeó con la cabeza a su esposo y lo mató cuando filmaba una escena para su documental.

El incidente se produjo en Glen Africa Country Lodge en  Sudáfrica, cuando el animal reaccionó ante la cámara con gran temor y embistió a Carvalho con los cuernos de su cabeza. El cineasta voló a más de cuatro metros de altura por el golpe.

El cineasta en plena filmación, previo al accidente.

Carlos aterrizó sobre un montículo de tierra y comenzó a sangrar por los ojos, nariz y orejas. Unas horas después, falleció en el Milpark Hospital de Johannesburgo por las lesiones faciales, craneales y cerebrales.

Su esposa, Dina, visitó el Glen Africa a pocos días de la tragedia. "Fue una sorpresa totalmente inesperada que me asustó y me heló la sangre. Gerald estaba atrás de una valla débil", explicó.

La viuda junto al animal que terminó con la vida de su marido.

"Parecía agresivo y se paseaba hasta se detuvo varias veces y empujó la valla casi como si quisiera alcanzarme. Pero quería sentir lo que mi marido debe haber enfrentado en los últimos y terribles segundos de su vida", confesó.

Luego, continuó agregando detalles del encuentro: "Todo el tiempo que paseamos con Gerald nunca me sacó los ojos de encima. Así que me quedé mirando sus ojos inquietos y los cuernos que mataron a Carlos".

La mujer declaró que necesitaba sentir lo que sintió su esposo.


"Mirar por el visor de la cámara con la cabeza gacha debió haber interferido con su percepción del peligro que se aproximaba. No podía haberse dado cuenta de el animal se estaba acercando a él", confesó.

Glen Africa es conocida en el mundo de la cinematografía por películas internacionales y sesiones de televisión que se grabaron durante los últimos 40 años, incluido Top Gear.

El momento del encuentro