BRUTAL CRIMEN

"Agostina podría haber sido yo": el estremecedor relato de la otra sobreviviente del femicida Barrelier

Milagros, una de las mujeres que sobrevivió al agresor antes del femicidio de la adolescente, declaró ante la Justicia más de un año después del hecho. Su abogada, Mónica Pico, reconstruyó el modus operandi y cuestionó la demora judicial.

Pasaron más de doce meses desde que Milagros logró escapar de la casa de Claudio Barrelier -hoy principal imputado por el femicidio de Agostina Vega- y recién esta semana compareció ante una jueza de violencia de género. La audiencia, según explicó su defensora Mónica Pico, tuvo por objeto evaluar su estado psicológico, notificarla de la restricción perimetral vigente y analizar nuevas medidas de protección. "Que recién ahora la estén citando para darle una perimetral... La verdad que tarde, esto en cierta forma es reprochable", señaló la letrada.

El ardid para llevarla a la casa

De acuerdo con el relato reconstruido por Pico, Barrelier utilizó un engaño económico para atraer a su clienta al domicilio donde ocurrió el ataque. "Ella es víctima de un engaño en donde Barrelier le dice que le va a pagar una suma determinada de dinero a cambio de que ella le tuviese un dinero. Mediante este engaño, mediante este ardid, es que consigue que mi clienta vaya a su domicilio", describió la abogada. Era la primera vez que Milagros pisaba esa propiedad.

Una vez adentro, la situación escaló de inmediato. Barrelier le exigió que se desnudara, la ató de pies y manos, y le arrebató el celular y las llaves de la moto. Todo bajo la amenaza de un arma de fuego. "Barrelier apuntaba con el arma y le decía puntualmente: 'Yo necesito que la gente que te va a dar la plata vea así'... Desnuda y atada", relató Pico, lo que para la querella refuerza la hipótesis de una red criminal organizada detrás de los hechos.

La fuga y la reacción del agresor

Milagros encontró su oportunidad cuando Barrelier salió a la vereda a guardar su moto. Logró desatarse y escapar corriendo. Tres personas que estaban en la calle la auxiliaron y el dueño de una barbería frente al domicilio la refugió y llamó al 911. Mientras tanto, el agresor salió a fumar un cigarrillo negando todo: "Esta está loca, nada que ver", según reprodujo la letrada.

Antes de que llegara el patrullero, del mismo domicilio salieron una mujer y una menor que serían la pareja e hija de Barrelier. También frenó un auto oscuro con vidrios polarizados del que descendió un hombre de contextura robusta preguntando qué había pasado. "Conocimiento de manera directa sería muy burdo, pero me parece que algo tienen que haber sospechado. Vivían bajo el mismo techo", consideró Pico.

El impacto del femicidio de Agostina

Hoy Milagros vive en Buenos Aires, adonde se mudó por una oportunidad laboral. Pero el asesinato de Agostina Vega reabrió heridas. "La verdad que está mal, porque ella se pregunta de manera constante: '¿Qué hubiese pasado si no me hubiese podido escapar? O sea, podría haber sido yo Agostina, hubiera corrido la misma suerte'", describió su defensora.

El testimonio se suma al cuadro que construye la querella de la familia de Agostina. La abogada Fernanda Alaniz, que representa al padre Gabriel Vega, sostuvo públicamente que Barrelier "no solamente es un depredador serial, sino que posiblemente también sea un asesino en serie", y que la adolescente "no sería la primera víctima" de este hombre. La investigación apunta a la participación de una organización criminal en el femicidio, con tres imputados: Barrelier, Osvaldo Fassetta y Soledad Andreani.

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