Misteriosa fuga de oxígeno prendió las alarmas en Villa Urquiza
El incidente se registró en la madrugada de este martes en un edificio ubicado sobre la avenida Monroe al 4800, por lo que se evacuó a las personas que habitan en los inmuebles cercanos, pero no se registraron víctimas.
Una extraña situación se vivió en el barrio de Villa Urquiza, más precisamente en un edificio ubicado en la avenida Monroe al 4800, en donde la Brigada de Emergencias Especiales, Puesto Comando, Unidad Médica, Unidad de Equipos Respiratorios y SAME trabajaron en el lugar donde se reportó el escape de oxígeno líquido.
Fuentes policiales indicaron que el episodio se registró en la madrugada de este martes, y como consecuencia del mismo, las autoridades evacuaron los domicilios linderos “en orden y sin pánico” y no se registraron víctimas, aunque hay corte total de tránsito.
En tanto, fuentes investigativas sostuvieron que “se trata de una edificación de planta baja y 6 pisos destinada a Clínica Ciarec. En la planta baja, a 2 metros del acceso, en un patio a cielo abierto, se halló un tanque de oxígeno líquido, el cual presentó una rotura en una de sus válvulas, liberando el contenido de forma descontrolada”.
Hay que resaltar que el oxígeno líquido es la forma líquida del oxígeno que se obtiene al enfriar el gas hasta alcanzar temperaturas extremadamente bajas, cercanas a los -183 grados Celsius. Presenta un color azul pálido y una densidad aproximada de 1,14 gramos por centímetro cúbico en su punto de ebullición, y se caracteriza por ser un agente oxidante potente, lo que implica que puede acelerar y potenciar la combustión de materiales combustibles en su presencia.
Por otra parte, no es inflamable en sí mismo, pero en contacto con sustancias orgánicas o materiales fácilmente combustibles puede provocar incendios o explosiones. Esta característica lo vuelve útil en la industria aeroespacial, donde se emplea como comburente en sistemas de propulsión de cohetes. También tiene aplicaciones en medicina, particularmente en la oxigenoterapia, y en diversos procesos industriales y experimentos de laboratorio.
Finalmente, el almacenamiento y transporte del oxígeno líquido requiere recipientes criogénicos especiales, ya que su baja temperatura puede causar quemaduras graves por frío extremo y la liberación accidental del gas puede desplazar el aire en espacios cerrados, aumentando el riesgo de asfixia. Por estas razones, su manejo demanda condiciones de ventilación adecuadas y personal capacitado.

