River rescató un punto ante Atlético Tucumán en una noche en la que tenía todo para perder
El equipo de Martín Demichelis jugó mal con una formación de suplentes, se le cortó la racha de 8 victorias consecutivas y Armani perdió su prolongado invicto. Rapallini echó a un jugador Millonario pero lo perdonó un par de jugadas polémicas.
River encontró agua en medio del desierto. Un Millo alternativo perdía en Tucumán con Atlético y jugaba con uno menos desde los 20 del primer tiempo, pero sobre el final un gol en contra de Joaquín Pereyra terminó sellando el empate 1-1 en el José Fierro. Un punto con sabor dulce para el líder, que estira a siete su diferencia con San Lorenzo (juega ante Vélez). Ahora, a pensar en Fluminense por la Copa Libertadores y luego Boca...
El primer tiempo fue tan accidentado como complejo para la Banda. En el primer tramo del encuentro fue bastante parejo, con muchos duelos en mitad de cancha pero no tantas acciones de peligro. Sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos el partido se volvió completamente adverso para el líder del campeonato.
A los 14 llegó la apertura del marcador. Adrián Sánchez desbordó por derecha y asistió para la subida de Mateo Coronel. El delantero se sacó de encima la marca de Maidana con un buen amague y luego, con un disparo cruzado, estampó el 1-0 (la jugada se revisó por una supuesta infracción previa sobre Palavecino).
Como si eso fuera poco, seis minutos más tarde quedó con uno menos por la insólita expulsión de José Paradela. El ex Gimnasia recibió una amarilla por agarrar una pelota con la mano y tras ese mismo tiro libre para el Decano metió un codazo a un rival que le costó la expulsión.
River sintió los golpes y tuvo momentos de zozobra donde no podía encontrarse dentro del campo de juego. Para colmo Estigarribia se perdió el 2-0 en una jugada en la cual Armani increíblemente no estaba en el arco. Sobre el final, Palavecino tuvo una gran chance de tiro libre, pero Marchiori respondió mandándola al córner.
Ya en el ST, la Banda se acomodó mejor y contó con algunas aproximaciones con desbordes por los costados, aunque sin generar demasiado peligro. De todas formas con el correr de los minutos Atlético también acomodó sus piezas y comenzó a cortar en mitad de cancha para liquidar el pleito de contraataque.
El dueño de casa tuvo varias chances para poner el 2-0 ante un rival que dio muchas facilidades en el fondo. Sin embargo, el Millo tuvo su cuota de suerte. A los 41 minutos llegó un córner de Barco que cabeceó Joaquín Pereyra, quien en lugar de despejar terminó cruzándola al segundo palo para marcar el empate final en el norte del país. Ahora sí, River empezará a enfocarse en el viaje a Río de Janeiro primero y el Superclásico después...




