CALIENTE LA QUEMA

Huracán y Central Córdoba: la historia de una noche caliente en la que la gente del Globo explotó

El árbitro Nazareno Arasa fue el protagonista de lo que sucedió en Parque Patricios. Los Quemeros enloquecieron y se produjeron algunos incidentes. 

Noche caldeada en el 0-0 de Huracán frente a Central Córdoba. En el Ducó, los ánimos estaban exacerbados tras la omisión de un penal, pero la gota que derramó el vaso fue la expulsión de Walter Mazzantti, junto a su entrenador Frank Darío Kudelka. Tras esta acción puntual en el segundo tiempo, el partido estuvo interrumpido por un puñado de minutos, dado que se arrojaron algunos objetos hacia el campo de juego y hasta luego se rompió el alambrado perimetral.

 

El alambrado perimetral cedió ante la presión de los hinchas de Huracán, calientes con Arasa. (Fotobaires)
El alambrado perimetral cedió ante la presión de los hinchas de Huracán, calientes con Arasa. (Fotobaires)

Lejos de especular y jugar con la desesperación del Globo por intentar achicar distancias con el puntero Vélez, el Ferroviario mostró una mejor cara en los primeros instantes. En los esquemas "espejos", el que se impuso en el tramo inicial fue el de la visita. Con Matías Godoy como abanderado contó con dos aproximaciones. Aunque, poco a poco, mermó la intensidad de los ataques, lo que propició que el local esboce una reacción, con un cabezazo de Rodrigo Echeverría, el que se perdió por arriba del travesaño.

 

Cuando el reloj marcaba 17 minutos llegó la gran polémica de la noche, cuando un remate de Ábila impactó tanto en la mano de Rak y Abascia. Tras la revisión en el VAR, Arasa decidió que no era sancionable de penal, cuando todo hacía decantar en una segura pena máxima. De inmediato, todo el Ducó explotó contra la decisión, cuanto menos controversial del juez.

 

Nazareno Arasa tuvo una noche floja en la Quema. El momento en el que se calentó la noche. (Fotobaires)
Nazareno Arasa tuvo una noche floja en la Quema. El momento en el que se calentó la noche. (Fotobaires)

No obstante, los de Kudelka volvieron a meterse en partido, y estuvieron cerca de adelantarse, mediante un disparo de primera de Wanchope que exigió a Ingolotti.

El inicio del segundo tiempo, el Quemero mostró un exceso de pierna fuerte y la cabal muestra fue la expulsión de Walter Mazzantti por una fuerte entrada sobre Sebastián Valdez. Con creces, la pelea y discusiones se impuso al juego. Ese hecho no hizo más que ofuscar a la platea de Huracán, quienes lanzaron algunas botellas hacia los jugadores de la visita. Incluso, en el afán por calmar a su gente, Ábila mantuvo un entredicho con sus propios simpatizantes.

   

 

 

De ahí en más, el Ferroviario asumió la iniciativa, pero las más claras fueron del local: Rak salvó sobre la línea un remate cruzado de De la Fuente y, acto seguido, Ingolotti se lució ante un disparo de Cabral. Todo no iba a quedar allí, dado que el mismo jugador iba a tener una nueva ocasión, aunque le erró al arco tras una mala salida del “1” de la visita.

 

En una noche marcada por la actuación de Arasa, Huracán no logró aprovechar el empate de Vélez y todavía se mantiene tres puntos por detrás.

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