Ya pasaron 18 años de la final entre Boca y Real Madrid, disputada el 28 de noviembre de 2000 en la ciudad de Tokio, y desde ese día, donde el Xeneize venció 2-1 al Merengue con dos goles de Martín Palermo y uno de Roberto Carlos y se alzó con la Copa Intercontinental, que La Casa Blanca no pierde en una instancia definitoria en un torneo internacional. Y no es que no hubo oportunidad, ya que fueron 13 las finales internacionales que jugaron los madrileños tras esa noche en la capital nipona.
Con el trofeo. Boca volvía a obtenerlo después de más de 20 años.
Si seguimos con los números, el fantasma de Boca para Real Madrid es mucho más grande: es el único club que le ganó a los españoles en cuatro continentes distintos.