Por Alfredo Luis Di Salvo

Es una leyenda viviente, se siente muy reconocido por la gran cantidad de homenajes que le han hecho en todo el país y en el exterior. “Los que me hagan cuando no esté vivo, mucho no me interesan...”, resalta.

Fue el hito del arquero-jugador, tenía un gran dominio del balón. En los entrenamientos jugaba de número 9 y ese manejo de ambas piernas, con las reglas de hoy, lo hubiese convertido en más brillante aún. “En los comienzos volaba de palo a palo, después con la experiencia anticipaba la jugada y de esa forma evitaba goles”, relata.

Además de ser un arquero extraordinario, gozaba de una “pinta” que rompía corazones en el público femenino. Tanto fue así, que en el sector medio, techado, había entre dos mil y tres mil mujeres que lo elogiaban y clamaban su nombre, y cuando salía del túnel, en los partidos de local, tenía que acercarse y saludarlas siempre.

Con Amadeo Carrizo se inició la etapa del arquero moderno. La cantidad de goles que hizo River con ese sistema es llamativo: saque de Carrizo con el pie, pecho y gol del uruguayo Luis Cubilla.

“El arquero es un jugador más de campo y tiene que saber sacar bien con el pie desde el arco”, considera. En River jugó 546 partidos oficiales y con la Selección argentina, 20. Obtuvo 6 títulos y atajó 20 penales. Con el Seleccionado nacional conquistó la Copa de las Naciones Brasil 1964. “Recuerdo que Pelé no se animó a patear el penal, lo ejecutó Gerson y se lo atajé”, recuerda. Mantuvo la valla invicta 769 minutos batiendo el récord que tenía Antonio Roma, de Boca, con 741. Y en una entrevista que Crónica le realizó en su casa, Amadeo dejó su impresión de cara al Mundial.

-¿Qué opina del técnico del Seleccionado?
Es un misterio, mucho no lo conocemos. Ahora nos queda respaldarlo y desearle mucha suerte. Debemos olvidar los encuentros de las Eliminatorias, donde no fuimos un equipo con sorpresa, dinámica y cambio de ritmo. Soy un convencido de que los partidos los ganan los jugadores que definen las jugadas en la cancha. Un técnico no gana partidos. Puede puntualizar estrategias, proponer tácticas, pero quienes las concretan son los jugadores de acuerdo a las situaciones que se presentan

-¿Tener a Messi en el equipo es una ventaja?
Por supuesto, es un fenómeno. El mejor del planeta. Los argentinos somos jodidos, no lo reconocemos en su justa medida. Debe ser el único país del mundo que puede llegar a cuestionarlo. Gracias a Dios que es argentino, si fuera brasileño sería más grande que Pelé. Ahora, no quisiera que el equipo dependa exclusivamente de Messi. No es habitual que él solo gane todos los partidos. Tenemos enormes individualidades, están los mejores. Igualmente deseo que Lionel esté iluminado, porque además de ser goleador tiene un poder de asistencia increíble.

-¿ Franco Armani debe ser titular?
Es apresurado confirmarlo, no tiene ningún partido en el Seleccionado argentino y el arco en un Mundial es un poco más grande. Lástima que se lesionó Chiquito Romero, que cada vez que lo necesitamos cumplió. Armani es un extraordinario arquero y un gran atajador, que sabe desparramar su cuerpo muy bien, por eso gana tantos mano a mano. Tiene la edad justa para un arquero (31 años), grita, tiene temperamento y su capacidad es indiscutible. Me gustan también los reflejos y la técnica de Willy Caballero. Es una decisión que tendrá que tomar el técnico de acuerdo a cómo se levantaron el día del partido.

-¿Alguna anécdota del Mundial de Suecia en 1958?
Nos tocó una zona brava con Alemania, Irlanda del Norte y Checoslovaquia. La anécdota era la desorganización. Recuerdo que fuimos con (Ángel) Labruna a preguntarle al técnico Guillermo Stábile y nos confesó que no conocía ni el color de las camisetas de Alemania. A pesar de la calidad de nuestro equipo, lo que nos pasó era previsible.

-¿Cuál es su expectativa en Rusia?
Confío en que vamos a jugar la final, que es un logro muy importante. Nos favorece no ir como candidatos.

OPERACIÓN EXITOSA
Tras el bloqueo articular que lo dejó sin Mundial, Sergio Romero fue intervenido ayer con éxito, en Barcelona.

La operación estuvo a cargo Ramón Cugat, el mismo especialista que trató a Sergio Agüero. Chiquito, que se había lesionado en el amistoso contra España, comenzará en breve el proceso de recuperación.