Por Marcelo Rodríguez 
@marcel_rodrig 

Hacía tiempo que Boca había deseado la llegada del defensor, pero por cuestiones económicas y de momentos, la llegada de Paolo Goltz se postergó hasta el comienzo de esta Superliga. Llegó y con sus rendimientos viene colmando las expectativas que el mundo xeneize había depositado en él. Sin dudas que Goltz le ha dado a la defensa del equipo de Guillermo seguridades perdidas y una voz de mando que había quedado en el olvido desde que el Cata Díaz se fue de la institución.

Un Paolo Goltz que enfrentará su primer superclásico oficial, y nada menos que en calidad de visitante, en una circunstancia especial, en un contexto muy particular por lo golpeado que llega River a esta instancia.

-Se viene River, golpeado seguramente...
-Y... Uno trata de aislarse y pensar sólo en uno. Pero en la calle la gente que te cruzás te lo hace recordar.

-Es inevitable y es real: van a enfrentar a un River eliminado de la Libertadores. Y por lo tanto llega golpeado.
-Quizá sí o no... Igual no pensamos en eso, pensamos en nosotros. Es fundamental no relajarse por cómo le haya ido al rival. No pensamos en esas cosas, sólo en nosotros, y eso se verá en la suma de puntos cuando finalice el campeonato.

-Con River, campeonato aparte...
-No, es un partido más, que tenemos por delante. Los hinchas te recuerdan que es el partido que quieren ganar. Y nosotros lo tomamos de la misma manera. Es especial, pero a la vez no deja de ser un partido más del campeonato.

-Se instaló, sin argumentos válidos, que River es efi caz en los mano a mano, aunque eso no pasó con Lanús, y que Boca no, que es más a largo plazo. ¿Lo sentís así?
-No siento que sea así. Los equipos están preparados para ganar cualquier torneo o partido. Los dos equipos están bien preparados y se verá a lo largo del semestre y del otro semestre.

-¿Cómo estás viviendo el mundo Boca?
-Te sorprende, por más que lo estás esperando, te sorprende. Estoy tratando de aprovechar todo esto, me ayuda el grupo, que es muy bueno, y también el conocimiento que tiene el entrenador de mí.

-¿Y el entrenador qué buscó en vos?
-El conocimiento es fundamental. Sé lo que a él le gusta, y eso es fundamental para haber llegado a Boca. Por supuesto que yo hice mi parte.

-Cuando Bianchi era el técnico te fueron a buscar y no se dio. Ahora que estás viviendo el mundo Boca, ¿te arrepentís de que en aquella oportunidad no se haya dado el pase?
-Por supuesto que me hubiera gustado, pero no se dieron las cosas. Fueron dos veces que hubo chances, que no se dieron lamentablemente. Por suerte las cosas se dieron ahora, a partir de este campeonato, y hay que disfrutar las situaciones con mucha responsabilidad.

-¿Ilusión de selección?
-Sí, uno trabaja en su equipo para hacer las cosas bien y el sueño está. Me tocó en su momento aunque fue en un amistoso y traté de aprovecharlo. Después me tocó jugar en México y desaparecí un poco del radar... Pero estando en Boca te da todo más repercusión.

-El argentino es medio prejuicioso con el fútbol mexicano, pareciera que nunca convence...
-El fútbol mexicano es muy competitivo. Hay cantidad de jugadores de selección en muchos equipos. Es un fútbol muy lindo para jugar, pero acá no se lo ve tanto.

-¿Cuánto ayudó la familia para viajar y ahora al volver?
-Ayudaron mucho. Me costó México los primeros seis meses. Tengo hijos que se adaptaron, como mi mujer también. Ayudó que hay muchos sudamericanos. Y de regreso al país, la familia lo tomó muy bien también. Uno decide por uno, pero tiene que consultar para saber qué opinan