Joaquín Sabina y su gran despedida en Buenos Aires: una noche de amor, música y emoción
El cantautor español inició su gira "Hola y Adiós" con un show cargado de emoción en el Movistar Arena. Con una puesta en escena impecable y un repertorio que recorrió su trayectoria, Sabina reafirmó su eterno amor por Buenos Aires y su público fiel. Te contamos como fue el primer recital de su despedida en Argentina.
Joaquín Sabina siempre tuvo una relación especial con Buenos Aires. Su música, su poesía y su espíritu bohemio encontraron en la ciudad un refugio y un público que lo venera como a pocos. Por eso, no sorprende que su gira de despedida "Hola y Adiós" haya arrancado con una emoción desbordante. En la primera de sus diez noches en el Movistar Arena, el artista español repasó su carrera con una selección de canciones icónicas y un show que combinó nostalgia, alegría y un vínculo inquebrantable con su audiencia.
La gira "Hola y Adiós" confirma que esta vez la despedida es definitiva. Tras el éxito de "Contra todo pronóstico", que convocó a más de 700.000 personas en varios países, Sabina sintió la necesidad de brindar un último saludo. "No se puede abandonar la fiesta sin despedirse", reza el programa del show.
El concierto arrancó con los músicos en escena y la proyección del videoclip de "Un último vals", dirigido por Fernando León de Aranoa. En él aparecen figuras que marcaron su vida, como Joan Manuel Serrat, Andrés Calamaro, Ricardo Darín y Jorge Drexler, además de su pareja, Jimena Coronado, y sus hijas, Carmela y Rocío.
Un vínculo inquebrantable con Buenos AiresLa relación de Sabina con la capital argentina está sellada en su obra, sus amistades y hasta en las estadísticas: es la ciudad donde más lo escuchan en el mundo, incluso por encima de Madrid. Su amor por Buenos Aires quedó plasmado desde el comienzo del show, con un público que le retribuyó con ovaciones y cánticos que hicieron vibrar el estadio.
Iván Noble fue el encargado de abrir la noche con un set íntimo y potente, cerrando con "Avanti Morocha" y dejando el escenario listo para la llegada del maestro.
Sabina y su amor por la ArgentinaAntes de interpretar su segunda canción, Sabina expresó su gratitud y su vínculo con Buenos Aires: "Es mi segunda casa, y muchas veces la primera. Mis amigos de Madrid saben que si alguna vez me pierdo, que vengan a buscarme a Buenos Aires".
Recordó sus primeros shows en la ciudad, desde La Casona del Conde de Palermo en los '80 hasta el Teatro Ópera, el Gran Rex, el Luna Park y las dos inolvidables noches en la Bombonera. También destacó el legado cultural del país, mencionando a Borges, Cortázar, Juan Gelman, Gardel, Yupanqui, Discépolo y Mercedes Sosa.
Como gesto de empatía, envió un "abrazo de corazón" a los afectados por las inundaciones en Bahía Blanca.
Emoción, clásicos y sorpresasSin grandes discursos, pero con una comunicación cálida y profunda con su público, Sabina hizo un recorrido por su carrera con canciones que no siempre están en sus repertorios en vivo. Sonaron "Lo niego todo" (2017), "Calle melancolía" (1980), "Mentiras piadosas" (1990), "Magdalena" (1999) y "Mes de abril" (1988), entre otras.
El show se extendió por más de dos horas y contó con momentos inolvidables. Mara Barros brilló en "Camas vacías" y en la copla "Y sin embargo te quiero". Antonio García de Diego emocionó con "La canción más hermosa del mundo", mientras que Jaime Asúa Abasolo deslumbró con "Pacto de caballeros".
El resto de la banda también se lució: Montegro Borja en guitarra, Pedro Barceló en batería, Laura Gómez Palma en bajo (la única argentina del grupo) y Josemi Sagaste con su magistral desempeño en vientos y percusión.
Con 15.000 entradas agotadas en minutos, el público porteño coreó cada estribillo con más fuerza que nunca. Sabina, con su icónico bombín, se despidió con una sonrisa y un "Hola y Adiós" cargado de significado.
Mejores fotos del primer show en Buenos AiresA Sabina le quedan nueve noches más en el Movistar Arena, con la última función programada para el 18 de abril, la única con entradas disponibles. Pero ninguna será tan especial como esta, su primera despedida en la ciudad que siempre lo recibió con los brazos abiertos.
"Hola y Adiós" es más que una gira de despedida: es el cierre de una era, una celebración de la música y un tributo a su público. Con cada canción, cada palabra y cada gesto, Joaquín Sabina reafirma su lugar en el corazón de Buenos Aires y de toda la Argentina.
Más postales sobre la primera noche de Sabina en Buenos Aires




