Factores internos y externos motivan fuerte escalada del dólar paralelo en Argentina, afirman expertos
El vicepresidente de la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA), Jorge Marchini, calificó de "serio" el escenario actual del aumento en la cotización de la divisa en el segmento informal, que en los últimos días ha reflejado una diferencia o brecha cambiaria superior al 133 por ciento con respecto al valor del Dólar en el mercado oficial.
"Uno de los factores de la actual suba del Dólar paralelo está vinculado con la inestabilidad por el sorpresivo cambio dentro del gabinete económico. Esto no estaba esperado por los mercados, a lo que se suma que la situación financiera argentina ya venía con dificultades, por lo que se plantea como un factor más de inestabilidad e intranquilidad", expresó el también economista en diálogo con Xinhua.
El Dólar conocido como "blue" (informal), que superó los 330 pesos por unidad frente a los 136 pesos en el mercado oficial, ha reafirmado su tendencia al alza desde los últimos cambios en el Ministerio de Economía a principios de julio.
Para el también profesor de Economía en la Universidad de Buenos Aires, la nación se ha visto afectada, al igual que muchos países periféricos, por el contexto internacional de alza de precios, así como aumentos de las tasas de interés, sobre todo de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos, con "manifestaciones importantes" dentro del mercado cambiario local.
Desde el punto de vista de Marchini, "Argentina tiene una situación particular frente a la crisis internacional", en la que no se evidencia como un país en desventaja con respecto de los flujos comerciales y su propia balanza de intercambio.
Pero enfrenta una "paradoja", en la que el aumento de los precios de sus principales productos de exportación presiona al alza a los valores internos, generando más inflación y debilitando a la moneda local.
"Hoy, además, hay una gran presión política sobre la asignación de las divisas que ingresan al país, hacia qué sectores se prioriza, en un contexto en el que el país requiere acumular reservas internacionales", indicó el experto.
Argentina enfrenta hoy en día una puja entre sectores perjudicados por el aumento del Dólar, que por un lado son los que cuentan con ingresos en moneda local como trabajadores, jubilados, empresas que no exportan, y por otro lado aquellas empresas que tienen una condición competitiva de exportación.
"Lo que está en discusión es lo que se denomina 'renta diferencial', es decir, quién se queda o cómo se asigna ese diferencial competitivo, ventajoso para Argentina, que se empieza a manifestar en el ingreso de las divisas", sostuvo el economista.
El vicepresidente de la FILA mencionó también "debilidades en el control de las operaciones de comercio exterior de Argentina", con "irregularidades relacionadas a la subfacturación de exportaciones y de sobrefacturación de importaciones", situación que añade complejidad a la necesidad de ingreso de divisas.
Para Marchini, la conocida brecha cambiaria, es decir, la diferencia en la cotización del Dólar en los mercados oficial e informal, que esta semana se ubicó arriba del 133 por ciento, es una realidad "totalmente deformadora", cuya solución no puede dejarse a las "regulaciones automáticas del mercado", sino que requerirá de intervenciones estatales y de políticas públicas.
"No apostar por políticas claras y solamente apostar por una solución automática del mercado es peligroso. Puede haber mayor inestabilidad, aumento del tipo de cambio y de la inflación", dijo el entrevistado, además de "una inestabilidad social y política mucho más seria".
"Por tanto, estamos en un momento de encrucijada que requiere decisiones importantes", enfatizó el profesor universitario.
El economista afirmó que "Argentina no tiene un atraso cambiario" y que "el peso argentino no está sobrevaluado frente al dólar", pero sí prevalece un tema de desconfianza por la situación del alto endeudamiento argentino y la pérdida de confianza en la moneda local.
"Un tema central es recuperar la confianza en el ahorro en moneda local, porque bien sabemos que cuando en países como los nuestros ocurren corridas cambiarias, se genera un círculo vicioso de inseguridad, devaluación, mayor demanda de divisas", dijo.
"Es necesario ver si es posible aplicar políticas públicas más estrictas, claras y transparentes respecto al manejo del comercio exterior", consideró.
El entrevistado agregó que también observa como "necesario" plantear una renegociación de las pautas o condiciones establecidas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), ya que la situación actual es de alta inestabilidad.
Por su parte, el economista Sergio Chouza también atribuyó a "múltiples factores" la escalada del Dólar, que se remontan a la crisis de deuda de 2019 y la posterior instauración de un "cepo cambiario" (restricción de divisas) ante la falta de reservas.
"Esto generó muchas inconsistencias en un mercado que está segmentado, con un segmento oficial al que acceden exportadores e importadores, y un segmento paralelo mediante el cual se canaliza la demanda y oferta de divisas con fines de atesoramiento, pero que no están formalizados", dijo.
"Esto genera presiones alcistas en un momento en que la situación macroeconómica está debilitada", manifestó a Xinhua el profesor de Economía en la Universidad de Buenos Aires.
Para Chouza, la inflación, traducida en un debilitamiento de la moneda local frente a los precios de los bienes y servicios básicos, también es uno de los factores que "impulsa todas las cotizaciones del dólar".
Lo anterior propicia una situación de incertidumbre que genera presiones devaluatorias, incluso en el mercado oficial de divisas, según la consideración del académico.
"Hay una presión devaluatoria porque la brecha entre el precio de los dólares alternativos o paralelos y los oficiales es demasiado elevada", comentó.
"A partir del segundo año del mandato gubernamental del presidente Alberto Fernández pudo observarse que el valor del Dólar oficial no acompañó a la inflación, por lo tanto, la moneda local sí tuvo cierto grado de apreciación respecto del valor oficial de la divisa", refirió.
Según la visión de Chouza, la situación de alta volatilidad en Argentina podría resarcirse con una fuerte cohesión política dentro de la coalición gobernante, que ofrezca señales contundentes a los mercados y un plan integral de reformulación de la política económica.
Ambos elementos son indispensables ante una situación que no refleja "un contexto normal ni una turbulencia típica, sino un grado de precipitación de la inestabilidad, que requiere tomar medidas de fondo y acordes al grado de complejidad del panorama económico".
Fuente Xinhua

